China anuncia restricciones a la exportación de metal para baterías y municiones

El antimonio es un metal estratégico con aplicaciones indispensables para la fabricación de equipos militares avanzados, y Pekín representó el 48% de su producción mundial en 2023.
Barco de exportaciones. / RR SS.
Barco de exportaciones. / RR SS.

China ha tomado una decisión, el anunciar la imposición de controles a la exportación de antimonio, un metal crucial en la fabricación de baterías y municiones es motivado por directrices estratégicas. Esta medida, que entrará en vigor el próximo 15 de septiembre, fue comunicada por el Ministerio de Comercio chino, en lo que representa un esfuerzo por proteger los intereses y la seguridad nacional del país asiático.

El antimonio es un metal estratégico con aplicaciones en retardantes de llama, baterías y municiones, y China es el mayor productor mundial de este recurso. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), Pekín representó el 48% de la producción mundial de antimonio en 2023. Este control sobre las exportaciones subraya la influencia de China en el mercado global de minerales estratégicos, que ya había sido objeto de restricciones previas en otras áreas clave.

La decisión del gigante asiático se suma a una serie de restricciones que China ha venido implementando desde el año pasado. En diciembre de 2023, el gobierno chino endureció las exportaciones de productos de grafito y, en agosto de 2024, impuso restricciones a las exportaciones de galio y germanio, ambos fundamentales en la industria de semiconductores y en la tecnología militar. China es responsable del 98% y 60% de la producción mundial de galio y germanio, respectivamente, lo que la convierte en el actor dominante en el suministro de estos recursos.

Estos metales, aunque producidos en pequeñas cantidades, son esenciales para la fabricación de equipos militares avanzados, como láseres, radares y satélites espía. La concentración de la producción de estos minerales de guerra preocupa a Occidente, dado que China es el principal productor de ocho de los 13 minerales clave para la defensa. Otros países como la República Democrática del Congo y Brasil también juegan roles significativos en este mercado, pero con limitaciones en cuanto a fiabilidad y capacidad de suministro.

La medida de China coincide con un contexto económico desafiante para el país. La producción industrial en julio mostró signos de desaceleración, creciendo solo un 5,1% interanual, por debajo de las expectativas del mercado. Este dato se suma a una serie de indicadores que sugieren que la segunda mayor economía del mundo enfrenta dificultades para mantener un crecimiento sostenido, lo que ha llevado al Banco Central de China a inyectar liquidez en el sistema financiero y a considerar más medidas de estímulo.

A pesar de los esfuerzos del gobierno chino por reactivar la economía, la inversión en activos fijos también se ha ralentizado, registrando un crecimiento del 3,6% en los primeros siete meses de 2024, por debajo de las expectativas. Los analistas advierten que China podría estar entrando en un periodo de estancamiento económico prolongado, similar al que experimentó Japón en la década de 1990.

El control de exportaciones de antimonio y otros minerales estratégicos es una herramienta que Pekín está utilizando para mantener su influencia en el mercado global, mientras enfrenta otros retos internos que hacen mella. Con una demanda interna débil y un panorama económico incierto, el gobierno chino parece estar apostando por una estrategia que combine la protección de sus recursos con esfuerzos para estimular el consumo interno y evitar una desaceleración económica más profunda. @mundiario

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