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La cara oscura del Bitcoin: un aliado del narcotráfico y el lavado de dinero

El último reporte de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos sitúa a la criptomoneda dentro de los métodos principales en el apartado de finanzas en el tráfico de drogas.

La cara oscura del Bitcoin: un aliado del narcotráfico y el lavado de dinero
Bitcoin, criptomoneda. / thebitcoinnews.com
Bitcoin, criptomoneda. / thebitcoinnews.com

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Ibed Méndez

Ibed Méndez

La autora, IBED MÉNDEZ, es licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual. Escribe en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Política & Economía y la edición AMÉRICA. @mundiario

El reporte anual de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), revela que el Bitcoin se ha convertido en uno de los métodos más comunes para lavar dinero de narcotráfico alrededor del mundo. El informe, publicado por el Departamento de Justicia de la nación norteamericana, aborda con preocupación la forma en que las criptomonedas se están utilizando para facilitar el esquema delictivo mediante operaciones comerciales.

El estudio ha querido dar luz sobre las amenazas consideradas por la DEA para el tráfico de drogas en EE UU, imprimiendo un particular peso en el crítico papel que las divisas virtuales han tomado en el apartado de finanzas del narcotráfico en forma global. Esto, en gran medida gracias a su característica de anonimato y su facilidad de uso. En esa línea, por ser el más popular, resulta ser el Bitcoin el peor condenado.

En concreto, el documento explica que los delincuentes blanquean fondos a través de operaciones comerciales con la criptomoneda, en particular con las compañías con sede en China. “Muchas empresas con sede en China que fabrican bienes que son utilizados en esquemas de lavado de dinero, ahora prefieren aceptar Bitcoin”, denuncia el texto. “Bitcoin es muy popular en China porque puede utilizarse para transferir valor de manera anónima en el extranjero, eludiendo los controles de capital de ese país”, añade.

En ese sentido, según la DEA, el proceso de lavado de dinero ocurre de la siguiente forma: las organizaciones criminales cambian el dinero de las ventas de narcóticos desde Estados Unidos, Europa o Australia, a Bitcoins, y luego los venden a casas de cambio que carezcan de políticas o monitoreo para rastrear a sus clientes. La operación se completa cuando las casas de cambio venden el dinero obtenido de los traficantes,  en efectivo, a comerciantes chinos. De esta manera los agentes son capaces de transferir millones de dólares de un país a otro como parte de un plan de fuga de capitales que está vinculado directamente al lavado de dinero, puntualiza la Agencia Antidrogas.

Asimismo, el informe, denuncia que los corredores de Bitcoin de venta libre (OTC), han estado amparando está práctica ilícita con transacciones transfronterizas, al tiempo que advierte que la tendencia se fortalece cada vez más y está lejos de erradicarse, aún cuando las políticas contra las criptomonedas crecen a pasos agigantados y ya algunos países han decidido incluso darle la espalda de forma total. @mundiario