El BCE aplica a los tipos de interés una subida de 0,5 puntos, la mayor en 22 años

Christine Lagarde. / RR SS
El Banco Central Europeo tiene que frenar la inflación al tiempo que debe controlar la deuda soberana de los países del sur, entre ellos España, con dificultades.

El Banco Central Europeo (BCE) decidió aplicar a los tipos de interés una subida de 0,5 puntos, la mayor en 22 años.

El BCE tiene que frenar la inflación, desbocada en la eurozona, al tiempo que debe controlar la deuda soberana de los países del sur, entre ellos España, con dificultades derivadas de su elevado endeudamiento.

El consejo de gobierno que preside Chistine Lagarde admite que es un paso mayor de lo que había anunciado el mes pasado, cuando avanzó sus planes para este jueves: subir el precio oficial del dinero un cuartillo de punto, 0,25 puntos porcentuales.

La situación actual no es la misma que en 2008, pero tampoco está exenta de dificultades. En la crisis anterior, la de 2008, España adoptó severas medidas de austeridad, a pesar de tener un desempleo elevado. Pero no lo hizo por voluntad propia, sino bajo presión. Se encontró sin capacidad de refinanciar su deuda y se vio obligada a recortar su gasto y a subir los impuestos. Ante la imposibilidad de un cambio inmediato del modelo productivo, la devaluación interna perfiló la salida de aquella crisis.

En la crisis de 2020, el PIB cayó un 10,8% y la deuda pública cerró en los 1,311 billones de euros, una cantidad equivalente al 117,1% del PIB. A su vez, España terminó 2020 con el déficit más elevado de la UE, un 10,97% del PIB. 

Ahora, esta nueva crisis derivada de la guerra de Ucrania la inflación subió como la espuma, hasta alcanzar en junio dos dígitos –el 10,2%–, el mayor nivel en 37 años. Los carburantes y los alimentos son los que sitúan por las nubes el coste de la vida, pero también preocupa ya la inflación subyacente, que anda por el 5,5% interanual. En este contexto, unos cuatro millones de personas van a beneficiarse del nuevo paquete de ayudas del Gobierno para combatir la crisis, que estará vigente al menos hasta el 31 de diciembre de este año. Las ayudas directas a trabajadores autónomos y desempleados que tengan bajos ingresos serán finalmente de 200 euros. 

Las políticas de mantenimiento del Estado de bienestar se saldan en España con una factura elevada, tanto en déficit público como en deuda pública. En realidad, España ya había llegado a la pandemia con niveles altos de déficit y deuda, por lo que no tuvo tanto margen como otros países para desplegar sus políticas de gasto en relación con el PIB. 

"Es evidente que España necesita reindustrializarse, al tiempo que resuelve sus desequilibrios en deuda pública, déficit público y un mercado laboral sujeto a diferentes velocidades", concluye el libro Cómo salir de esta (II), de Mundiediciones. @mundiario