El Gobierno renuncia a una reforma fiscal a fondo, a pesar de la inflación galopante

El Gobierno posa en la escalinata del Palacio de la Moncloa antes de una reunión del Consejo de Ministros. / @desdelamoncloa
El Gobierno posa en la escalinata del Palacio de la Moncloa antes de una reunión del Consejo de Ministros. / @desdelamoncloa

Una reforma fiscal es una de las dos armas necesarias en la guerra contra la inflación; la otra es el pacto de rentas. Así lo demostró en plena Transición Enrique Fuentes Quintana, de aquella vicepresidente de Economía.

El Gobierno renuncia a una reforma fiscal a fondo, a pesar de la inflación galopante

El Gobierno de España decidió aplazar la reforma fiscal completa "ante las dudas por la economía". Según El País, el Ministerio de Hacienda hará ajustes parciales, como el impuesto especial a las compañías energéticas.

En el programa de debate Galicia por diante, de la emisora pública gallega, ya deslizamos ayer la noticia que ahora publica el diario de Prisa.

Una reforma fiscal es una de las dos armas necesarias en la guerra contra la inflación; la otra es el pacto de rentas, para que no suban excesivamente los salarios y las empresas renuncien a parte de sus beneficios sin elevar sus precios. Así lo demostró en plena Transición el profesor Enrique Fuentes Quintana, de aquella vicepresidente de Economía. 

La retirada de una reforma fiscal a fondo puede ser una señal más de que el Gobierno de Pedro Sánchez, agobiado por numerosos problemas externos e internos, tira la toalla.

Una inflación más persistente y elevada

Sin reforma fiscal y sin pacto de rentas el país se vendrá abajo. De hecho, la vicepresidenta Nadia Calviño apremió estos días a los agentes sociales a impulsar el pacto de rentas tras el batacazo de la inflación. Es consciente de que el país debe prepararse para una inflación más persistente y elevada. Y sabe que –de entrada– UGT y CC OO se niegan a renunciar a una subida salarial.

La inflación avanza al 10% y ya se habla del riesgo de una recesión en Europa que podría arrastrar a España, que por ahora sigue creciendo, aunque todavía no ha recuperado el nivel de PIB anterior a la pandemia. La economía española se encuentra aún un 3,6% por debajo.

Por si fuese poco, la inestabilidad económica y política frenan la reforma del sistema de financiación autonómica, como ya explicó la profesora de economía María Cadaval en Expansión.

 

En bandeja para Feijóo 

Alberto Núñez Feijóo, el flamante líder del PP, están alfombrándole el camino hacia la Moncloa, pero a su llegada puede encontrarse un erial.

El actual inquilino de la Moncloa ha denunciado una campaña contra su Gobierno por parte de sectores económicos y mediáticos. "No nos van a quebrar”, zanjó Pedro Sánchez sin querer concretar a qué terminales mediáticas se refería, al creer que todo el mundo se da cuenta de lo que pasa.

Sean o no ciertas las graves acusaciones de Pedro Sánchez, hay datos objetivos de que la situación económica es alarmante y exige medidas como las que en su día dieron pie a los pactos de la Moncloa.

La parálisis del Gobierno le pone a Feijóo en bandeja el previsible triunfo electoral que ya avanzan las encuestas. A día de hoy su única asignatura pendiente es Cataluña, donde el PP es un partido marginal. @J_L_Gomez en @mundiario

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