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Así se deshace Amazon de miles de productos nuevos que no han sido vendidos

Un programa de televisión francés ha revelado que en los almacenes del gigante del comercio electrónico los juguetes, libros y hasta pañales que no han encontrado vendedor son quemados, destruidos o tirados en grandes vertederos de basura.

Así se deshace Amazon de miles de productos nuevos que no han sido vendidos
Trabajo en Amazon. / RR SS
Trabajo en Amazon. / RR SS

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Ibed Méndez

Ibed Méndez

La autora, IBED MÉNDEZ, es licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual. Escribe en MUNDIARIO, donde también coordina la edición AMÉRICA. @mundiario

Amazon protagoniza un nuevo escándalo. El gigante del comercio electrónico mundial se ha convertido en blanco de críticas -una vez más- luego de que una investigación periodística del programa Capital fuera emitida por el canal de televisión M6, de la televisión de Francia y mostrara uno de los secretos mejores guardados de la firma: cómo se deshace de miles de productos nuevos que no han sido vendidos.

Las imágenes -grabadas con una cámara oculta- de un periodista que se infiltró como empleado encubierto en una de las cinco bodegas de la compañía fundada por el multimillonario Jeff Bezos en territorio galo, muestra como los juguetes, libros y hasta pañales que no han encontrado vendedor son quemados, destruidos o tirados en grandes vertederos de basura.

Las cifras son realmente llamativas. De acuerdo con los datos presentados en el programa, en tan solo nueve meses Amazon envió 293.000 productos a la chatarra, casi todos nuevos. Sin embargo, la Confederación General de Organizaciones Sindicales (CGT) ha argumentado que la cifra puede llegar hasta tres millones de productos en un año.

 

Además, el reportaje incluye testimonios de varios exempleados, que han detallado que existe una cláusula contenida en los contratos entre la plataforma de Amazon y los terceros proveedores que almacenan los productos en la fábrica de la firma: en caso de no obtener ventas, es posible devolver sus mercancías o destruirlas aunque sean nuevas.

Lo más insólito del caso es que, según la investigación francesa, los proveedores tienen una razón de peso para destruir los productos que nadie quiso: es más económico. ¿La razón? Sencilla: el costo de mantenerlos en las bodegas de Amazon es demasiado alto y regresarlos a su país de origen no es conveniente debido a los impuestos.

Por su parte, desde la compañía han explicado que "se esfuerza por minimizar el número de productos devueltos por (sus) clientes, tanto en su interés como en el suyo", al tiempo que agrega que “para los productos que no se pueden revender, trabajamos con organizaciones de donaciones y bancos de alimentos para donar a personas necesitadas".

En el otro extremo, la Secretaria de Estado francés para la Transición Ecológica, Brune Poirson, ha anunciado que en los próximos meses se propondrá una ley que prohibirá las firmas tirar los productos nuevos no vendidos. "En los próximos meses el Parlamento aprobará una ley que prohibirá este tipo de prácticas. Empresas como Amazon, por ejemplo, ya no podrán tirar productos que aún son utilizables", dijo. El gigante estadounidense deberá "hacerse responsable por el destino de los productos que ofrece", concluyó Poirson. @mundiario