Yoro, del robo al Madrid al ostracismo: el United se le atraganta al francés

El club inglés pagó 62 millones por el prometedor central… y Carrick lo ha borrado del once
Leny Yoro, defensor del Manchester United. /  @manutd
Leny Yoro, defensor del Manchester United. / @manutd

Hay fichajes que nacen como una declaración de poder y acaban convertidos en un espejo incómodo. El Manchester United se jugó un ‘all in’ para arrebatarle al Real Madrid a Leny Yoro, pagando 62 millones por un central destinado a mandar durante una década. Pero Old Trafford, ese estadio que promete gloria, también tiene la costumbre de tragarse a los jóvenes cuando el ruido pesa más que el talento.

El primer golpe llegó antes incluso de que el francés pudiera ponerse el traje de protagonista. Se perdió cuatro meses por una lesión de tobillo y debutó en diciembre, tarde y a contracorriente, en un equipo que ya estaba roto por dentro. Volvió, sí, pero sus partidos como titular en Premier se mezclaron con una estadística venenosa: el United solo ganó dos de doce… y contra rivales que acabaron descendiendo.

Aun así, Yoro se aferró al discurso del que quiere resistir: no hubo arrepentimiento, decía, porque el United sigue siendo un club de primera. Y quizá ahí está el drama: cuando un futbolista necesita repetirse eso en voz alta, es porque empieza a escucharse el eco de la duda. El encuentro ante el Crystal Palace fue el punto de quiebre, con un penalti cometido por él, el equipo remontando sin él y su cara al borde de las lágrimas en el banquillo.

Desde entonces, su temporada ha sido una colección de sustituciones y silencios. Titular solo en cuatro de los últimos diez partidos, cambiado en tres, y con la última aparición marcada por la eliminación copera ante el Brighton. La sensación es la de un futbolista que, sin estar roto físicamente, se ha ido agrietando por dentro: el peor tipo de lesión para un defensa joven.

Y cuando llegó Carrick, el mapa terminó de borrarlo. Suplente ante City y Arsenal, un minuto testimonial contra el Fulham y un horizonte cada vez más estrecho con Maguire y Lisandro Martínez funcionando como pareja fiable. El United quiso ganarle un fichaje al Madrid y lo consiguió, pero ahora le toca lo más difícil: ganar al propio United, ese club que a veces convierte los grandes golpes de mercado en pequeñas tragedias deportivas. @mundiario

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