Topuria promete nocauts en su nueva etapa en las 155 libras de la UFC
Ilia Topuria no da puntada sin hilo. Su decisión de dejar vacante el cinturón de peso pluma no ha sido un arrebato, sino una jugada meditada que mezcla ambición deportiva y sentido común. A sus 28 años, subir a peso ligero no solo es un reto competitivo: es una necesidad física.
El hispanogeorgiano nunca ha ocultado su dureza con el corte de peso. Llegar a las 145 libras desde sus habituales 185 fuera de campamento era una tortura. En un deporte donde la longevidad está cada vez más ligada al cuidado corporal, su salto de categoría es una señal de madurez.
Ahora bien, que nadie piense que esta decisión le resta fiereza. Topuria ha dejado claro que, en las 155 libras, seguirá noqueando con la misma contundencia. Su paso por el pódcast de Joe Rogan fue una declaración de guerra para la división: “Tocaré su cabeza y explotará”, dijo sin pestañear.
Con un récord impecable de 16-0 y solo dos decisiones a los puntos, Topuria no vende humo. Ya demostró ante Jai Herbert que su pegada se traslada con éxito al nuevo peso. Y además, asegura tener un “tanque de gasolina para cinco días”, reforzando que su cardio y solidez están en su mejor momento.
El objetivo final no se detiene en el cinturón ligero. Topuria sueña con el triple campeonato, apuntando también al peso wélter. Su mirada está puesta en la historia grande de la UFC. Si alguien duda de él, que mire hacia atrás: cada paso suyo ha tenido sentido. Este, desde luego, también lo tiene. @mundiario


