La Real Sociedad y un cierre de 2025 marcado por la peor noticia posible
La Real Sociedad recibe un golpe durísimo justo cuando su reacción había devuelto algo de calma al entorno. Mikel Oyarzabal, líder absoluto del equipo en esta primera mitad de temporada, sufre una lesión muscular en los isquiotibiales de la pierna izquierda y no podrá estar ante el Villarreal. Todo apunta, además, a que tampoco jugará los tres últimos partidos de Liga de 2025 ni las primeras eliminatorias de Copa del Rey.
El capitán venía sosteniendo al equipo txuriurdin en sus peores semanas, marcando los goles decisivos ante Mallorca y Sevilla que evitaron un inicio todavía más dramático. Su influencia ofensiva explica el buen momento reciente, pero ahora Sergio Francisco pierde a su referencia en un momento clave. El técnico confiaba en mantener la dinámica positiva, pero lo hará sin su futbolista más determinante.
La reacción en noviembre había sido una bocanada de aire fresco. Brais Méndez, Guedes y Barrenetxea habían acompañado por fin el esfuerzo goleador del capitán, permitiendo sumar triunfos vitales frente al Athletic y en El Sadar. Esos resultados, unidos a empates trabajados ante Celta y Elche, habían sacado a la Real del descenso. Sin embargo, la baja de Oyarzabal amenaza con frenar el despegue.
La lesión abre un interrogante enorme sobre la capacidad del equipo para sostener el nivel ofensivo sin su máximo goleador. La Real deberá reinventarse en el tramo final del año, buscando soluciones internas y confiando en que la evolución del 10 permita acortar plazos. En un vestuario corto de pólvora, su ausencia se convierte en una montaña difícil de escalar.
El parte médico es escueto, como acostumbra el club: lesión muscular y evolución marcada por su respuesta física. Pero más allá de la terminología, el mensaje es claro: Oyarzabal se pierde el sprint final de 2025. Sin su capitán, la Real afronta semanas decisivas en las que cada punto vale oro y cada error se paga caro. El reto es enorme y el margen, mínimo. @mundiario


