El plan de Holloway pasa por Oliveira, pero también apunta a Topuria
El próximo 7 de marzo, Max Holloway vuelve a escena para defender por segunda vez el cinturón BMF ante Charles Oliveira en el UFC 326. Blessed ha hecho del título un símbolo de constancia y carácter, y ahora lo utiliza como palanca para acercarse a la cima del peso ligero. Tras cerrar su etapa en pluma, su ambición es clara: seguir ganando hasta forzar una oportunidad indiscutida.
La herida que empuja ese plan tiene nombre propio. Ilia Topuria cumplió su promesa en el UFC 308 y noqueó a Holloway con una izquierda que marcó un punto de inflexión. Desde entonces, ninguno ha vuelto a las 145 libras ni piensa hacerlo. El pasado quedó atrás, pero la revancha sigue presente en la cabeza del hawaiano.
El contexto del ligero invita a creer, o al menos así lo cree . Holloway ya había firmado actuaciones de alto impacto en la categoría y su asentamiento definitivo refuerza el mensaje. Según Marca,tras vencer a Poirier, el objetivo dejó de ser difuso: quiere el cinturón indiscutido y siente que el cuerpo responde. Fuerza, velocidad y experiencia son su argumento para reclamar sitio entre los aspirantes.
El tablero, sin embargo, exige que encajen varias piezas. Primero, defender el BMF en marzo. Después, que Topuria unifique frente a Justin Gaethje, actual campeón interino. Si ‘El Matador’ vence y decide escalar al wélter, se abriría un camino directo para Holloway hacia el oro; si no, la revancha volvería a asomar como posibilidad real.
Holloway no esconde su determinación. Ha mostrado apoyo a Topuria en momentos delicados, pero cuando llegue la hora quiere estar en la conversación. Incluso ha deslizado que seguiría a su rival de categoría con tal de cerrar el círculo. El 7 de marzo es el primer paso: defender el BMF, ganar tiempo y mantener viva una rivalidad que aún no ha dicho su última palabra. @mundiario


