Vinicius podría recibir una sanción de cuatro partidos
El Real Madrid logró una trabajada remontada por 1-2 en Mestalla frente al Valencia, pero la victoria quedó ensombrecida por la expulsión de Vinicius. El brasileño vio la tarjeta roja en el minuto 79 tras un incidente con el portero Dimitrievski, al que golpeó en el cuello en respuesta a una aparente provocación. Esta acción podría derivar en una sanción de entre dos y cuatro partidos, dependiendo de cómo se interprete el informe arbitral, lo que afectaría tanto a la Liga como a la Supercopa de España.
La jugada se produjo en un contexto de alta tensión, con Vinicius reclamando un penalti que no fue concedido. Dimitrievski, ya amonestado, se acercó al brasileño tocándole la espalda y, según parece, tirándole levemente del pelo. La reacción de Vinicius fue inmediata y desmedida, lo que llevó al árbitro Soto Grado a revisar el VAR y expulsarlo. En medio de la confusión, el delantero tuvo que ser escoltado por sus compañeros mientras se dirigía airado hacia el vestuario, un episodio que recuerda su expulsión previa en Mestalla hace dos temporadas.
Según el artículo 103 del Código Disciplinario de la Federación, la acción de Vinicius podría ser considerada agresión, lo que le acarrearía una suspensión de cuatro partidos. Sin embargo, el reglamento también contempla atenuantes como el arrepentimiento espontáneo o la provocación previa, factores que podrían reducir el castigo. Vinicius, consciente de la gravedad de su acto, pidió disculpas públicas a través de sus redes sociales, gesto que podría influir en el veredicto final.
En lo deportivo, el Real Madrid mostró dos caras en Mestalla: una primera mitad dubitativa y una segunda llena de determinación. Jude Bellingham lideró la remontada con una actuación destacada, redimiéndose tras fallar un penalti. Ancelotti elogió la resiliencia de su equipo, pero dejó entrever su preocupación por las consecuencias de la expulsión de Vinicius. “No podemos permitirnos distracciones como esta”, señaló el técnico italiano, consciente de los retos que vienen en el calendario.
El incidente pone en evidencia la necesidad de mayor control emocional en jugadores como Vinicius, cuyo talento suele verse opacado por episodios de tensión. Mientras el Real Madrid celebra una victoria importante, el futuro inmediato del brasileño está en manos del comité disciplinario. Su ausencia podría complicar los planes de Ancelotti en competiciones clave, dejando una lección clara: el fútbol se juega tanto con la cabeza como con los pies. @mundiario