El Oporto frena la euforia del Atlético de Simeone

El debut de los seis fichajes no evitó la derrota en el amistoso en Portugal.
El clan de los Simeone durante un entrenamiento del Atlético de Madrid. /  Instagram: atleticodemadrid
El clan de los Simeone durante un entrenamiento del Atlético de Madrid. / Instagram: atleticodemadrid

El Atlético de Madrid arrancó su pretemporada seria con más ilusión que fútbol en Oporto. La puesta de largo del renovado equipo de Simeone dejó detalles, pero también muchas dudas tras caer por la mínima ante los lusos. El gol de Froholdt antes del descanso fue suficiente para frenar el entusiasmo generado por los nuevos fichajes. En una tarde emotiva, el fútbol volvió a imponer su lógica.

De los seis refuerzos solo Baena y Ruggeri salieron de inicio. Ni siquiera la baja de Barrios abrió hueco a Cardoso, ejemplo de que la mili con Simeone sigue vigente. En pleno calor veraniego, el partido apenas mostró destellos aislados. Baena, pese a su atrevimiento con manga larga, dejó pinceladas, mientras Ruggeri cumplió sin alardes. Pero el protagonista fue, como tantas veces, Jan Oblak.

El portero esloveno volvió a salvar al equipo con varias paradas de mérito en los primeros compases. Respondió a tiros de Borja Sainz y Pepé, pero no pudo evitar el misil de Froholdt, que ajustició a los rojiblancos justo antes del descanso. Julián también dejó su firma con un disparo al larguero, recordando que este nuevo Atlético también pasará por sus botas. Le faltó compañía.

En la segunda parte, Simeone cambió todo el equipo. Cardoso, Hancko, Pubill y Almada debutaron como rojiblancos en un once completamente nuevo. Aunque hubo algo más de ritmo, el equipo no logró igualar el marcador. El técnico argentino sigue buscando su esquema ideal, alternando entre el 4-4-2 y el 4-3-3 con Giuliano como falso nueve.

Pese a la derrota, el encuentro dejó apuntes valiosos para el cuerpo técnico. El Atlético está aún lejos de su mejor versión, pero también mostró que cuenta con piezas interesantes que pueden crecer con el tiempo. Oblak volvió a demostrar que es el sostén del equipo y que, al menos por ahora, el subidón veraniego tendrá que esperar su momento.@mundiario
 

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