MUNDIARIO repasa el nuevo reglamento de Fórmula 1: las nuevas cajas de cambio

En la próxima temporada de la Fórmula 1, las cajas de cambio aumentarán el número de relaciones de 7 a 8, pero no se podrá modificar su desmultiplicación.

Caja de cambios de un fórmula 1/scarbsf1.com
Caja de cambios de un fórmula 1. / scarbsf1.com

La FIA al fin a accedido a una petición que venían haciendo las escuderías, y que la industria del automóvil ya hace tiempo que ha asimilado. Mientras que en la calle podemos encontrar coches con 8 o incluso 9 marchas, los fórmula 1 seguían firmemente anclados a las cajas de 7 velocidades. Cuando mayor sea el número de velocidades disponibles será más sencillo optimizar el uso del motor. En vehículos en serie se busca conseguir que el motor gire en el margen de revoluciones más eficiente en un uso normal. Mientras que en competición se busca justo lo contrario, mantener el motor en el margen de mayor rendimiento el mayor tiempo posible.

El nuevo reglamento mantiene las prohibiciones conocidas de anteriores temporadas, así no se podrán montar cambios de variador continuo ni de doble embrague. También están prohibidos los cambios con funcionamiento automático, de modo que será el conductor el que deba seleccionar las marchas en cada momento. También están prohibidos los controles de tracción de cualquier tipo, así como cualquier tipo de bloqueo mecánico en los diferenciales. El objetivo es que sea el piloto el que con su pericia controle el deslizamiento del eje trasero.

Relación de cambio

Otra de las mayores novedades, y que también ha motivado el aumento de velocidades, es que este año la relación de cambio que seleccionen los pilotos en Australia será la misma para todo el campeonato. Hasta hoy cada escudería modificaba las relaciones de la caja de cambios para cada circuito para poder adaptarse mejor a las características del mismo. Es evidente que en circuitos lentos como Mónaco es innecesario alcanzar altas velocidades, por lo que se optaban por relaciones más cortas. Sin embargo si llevásemos la relación de cambio de Mónaco a un templo de la velocidad como Monza, el monoplaza alcanzaría el limitador de revoluciones a mitad de recta.

Sin embargo la modificación de la relación de cambio resultaba muy costosa para las escuderías, y absorbía gran parte de recursos, al ser necesario utilizar simuladores o bien dedicar mucho tiempo de entrenamiento de los viernes en los circuitos a desarmar y armar las cajas de cambio.

Uno de los mayores inconvenientes que están encontrando las escuderías es que al estar trabajando con motores nuevos y desconocidos, que aún están en desarrollo, es muy complicado evaluar cual será su rendimiento para poder escalonar el cambio. Así muchas se mantienen a la expectativa de los resultados de las pruebas de invierno para decidir la relación final del cambio, que deberá presentarse a la FIA en la primera carrera de Australia. Según el reglamento sólo será posible realizar una modificación durante la temporada, pero esa modificación deberá permanecer fija hasta el final de la misma. En este sentido hay dos tendencias, por un lado los que opinan que los equipos la utilizarán para corregir errores, o los que dicen que en función de los resultados serán más o menos agresivos.

Solo cuatro

Otra novedad es que sólo podrán utilizarse 4 cajas de cambio durante la temporada y de forma correlativa. Es decir cada cambio deberá realizar 6 eventos consecutivos. Por eventos se entiende la última sesión de entrenamientos libres, la clasificación y la carrera. En caso de que la caja de cambios se sustituya antes de ese tiempo el piloto sufrirá una penalización de 5 puestos en parrilla. En caso de que no pueda terminar la carrera se podrá montar un cambio distinto para la siguiente carrera sin incluir en penalización e iniciará un nuevo ciclo de 6 eventos. En caso de utilizar una quinta caja de cambios durante la temporada se recibirá una penalización de 5 puestos en parrilla de salida, cada vez que esto suceda. Sin embargo la federación abre la posibilidad de sustituir componentes del cambio, en presencia de un comisario que certifique que las piezas que se monten son idénticas a las sustituidas, hasta en 5 ocasiones. A partir de la sexta deberán acreditarse fehacientemente las causas de la sustitución, y quedarán expuestos a sanción si se aprecia que estas reparaciones se hacen de forma sistemática.

Con todo esto se abre una apuesta interesante, y es que tanto pilotos como ingenieros deberán acertar con la relación de cambio que más se adecue al monoplaza, a su estilo de conducción y que además sea válida para todos los circuitos. Difícilmente veremos apuestas como la de Red Bull de la temporada pasada, acortando la 7ª velocidad en algunos circuitos para garantizar la pole ya que será ilegal. Y hablando de legalidad, mucha atención a las “reparaciones” de los cambios, pues seguro que será fuente de polémicas.

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