A la mejor afición del mundo: la colchonera, la del Atlético, la fetén

Ticket de un establecimiento animando al Atlético de Madrid.
Ticket de un establecimiento animando al Atlético de Madrid.

Orgulloso de este sentimiento incomparable y convencido de que, suceda lo que suceda, todos los atléticos hoy ganaremos por goleada. A decir verdad ya lo hemos logrado. 

A la mejor afición del mundo: la colchonera, la del Atlético, la fetén

Escribo estas líneas minutos antes de que empiece el partido contra el Barça. Desde la distancia. Desde un lugar en el que ser del Atleti es casi tan raro como pertenecer a una secta satánica. Orgulloso de este sentimiento incomparable y convencido de que, suceda lo que suceda, todos los atléticos hoy ganaremos por goleada. A decir verdad ya lo hemos logrado. Pancartas y banderas han inundado toda España con el lema del Frente Atlético "Nunca dejes de creer". En innumerables calles, plazas y puentes; en los letreros luminosos y hasta en los tickets de la compra de muchos comercios. Lo nunca visto hasta ahora. Algo insólito. Insuperable.

Por eso saboreo estos momentos previos al choque con el convencimiento y la absoluta certeza de que nuestro equipo lo dará todo en el campo y lucharán hasta la extenuación sea cual sea el resultado. Porque los atléticos estamos por encima de eso, del ganar o perder. El resultado es algo secundario para nosotros y está muy por debajo del esfuerzo y el sacrificio. Europa nos debe una Orejona. Nosotros lo sabemos y el mundo del fútbol también lo sabe. Y si no es este año será al siguiente, o al otro. Eso tampoco importa. Lo conseguiremos más tarde o más temprano porque ya estamos en la élite. Y ahí es donde vamos a quedarnos para siempre. Da igual que ganemos más o menos que los más ricos y poderosos. Da igual que los periódicos, las radios y las televisiones solo se acuerden de nuestro equipo en días como el de hoy.

Porque un sentimiento no se mide por los triunfos ni por la fama que consiga. Un sentimiento solo puede medirse por su autenticidad y su fidelidad. Y el sentimiento de la afición atlética es inconmensurable. Maravilloso. Eterno. Por eso hoy los titulares de los millones de atléticos por el mundo, las más de cincuenta mil almas rojiblancas que volverán a reventar el campo, harán temblar con su voz los cimientos de nuestro estadio. Para intentar llevar al equipo hacia la victoria. Para que el rugido del Calderón retumbe con estruendo en toda Europa. A todos vosotros, donde quiera que estéis, gracias por hacerme sentir orgulloso.

A la mejor afición del mundo: la colchonera, la del Atlético, la fetén
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