Makhachev y Topuria calientan el combate más esperado de la UFC
El combate que parecía un sueño comienza a tomar forma. Islam Makhachev e Ilia Topuria, dos de los nombres más temidos del octágono, podrían verse las caras en 2026 en una pelea que marcaría una era. Topuria planea una última defensa del título de peso ligero antes de subir a wélter, mientras Makhachev, ya asentado en las 170 libras, intentará arrebatar el cinturón a Jack Della Maddalena en el UFC 322.
Ambos necesitan una victoria más para abrir la puerta al supercombate. Makhachev, consciente de la magnitud del reto, no duda: “Quizás sea la pelea más grande que se puede llevar a cabo”. La UFC lo sabe, el público lo exige y las agendas parecen alinearse. El 14 de junio de 2026 suena como la fecha ideal para un duelo que pondría en juego no solo títulos, sino el número uno libra por libra.
La ambición de Topuria no conoce límites. Quiere ser el primer triple campeón de la historia de la UFC y consolidar su legado como el peleador más dominante de su generación. Su salto de categoría responde tanto a su hambre competitiva como a su deseo de medirse con los mejores. El hispano-georgiano no esconde su objetivo: “Quiero ser recordado como alguien que desafió todos los límites”.
En paralelo, Makhachev contempla otro escenario: enfrentarse a Kamaru Usman, uno de los nombres más respetados de la historia del peso wélter. El ruso lo ve como una opción lógica si el combate con Topuria se retrasa. “Usman tiene las defensas de cinturón y la experiencia, está en buena posición”, dijo el pupilo de Khabib, decidido a ampliar su legado frente a los más grandes.
Sea Topuria o Usman, el futuro inmediato de Makhachev promete grandeza. La UFC, experta en convertir los sueños en espectáculos globales, tiene entre manos la pelea que podría redefinir una era. Si ambos campeones cumplen con lo suyo, 2026 podría quedar grabado como el año en que dos estilos, dos imperios y dos mundos chocaron en una sola noche. @mundiario


