La baja de Militao sacude al Madrid y abre un dilema para Xabi Alonso

La baja del brasileño abre la puerta para que Raúl Asencio se consolide en los planes del técnico del Real Madrid.
Xabi Alonso, entrenador del Real Madrid. /  www.realmadrid.com
Xabi Alonso, entrenador del Real Madrid. / www.realmadrid.com

Raúl Asencio vuelve a quedar frente al espejo de su destino, en un Real Madrid que encara otro tramo crítico con la defensa al límite. La lesión de Éder Militao, unida a las molestias de Dean Huijsen y a la lenta recuperación de Rüdiger, abre un vacío que solo un futbolista paciente, golpeado y resistente puede llenar. El central, que trabajó sin descanso en Valdebebas durante el parón, recibe la oportunidad que llevaba meses esperando. Y esta vez, la puerta está completamente abierta.

El recuerdo del Mundial de Clubes sigue fresco como una herida que nunca llegó a cerrar del todo. Aquella expulsión temprana, el penalti ante Al-Hilal, el fallo contra el PSG y el paso efímero por el banquillo marcaron la primera gran prueba de fuego de Asencio. El propio jugador lo admitió en su mensaje de disculpa, consciente de que no había estado a la altura. Pero también es cierto que, desde entonces, el defensa ha respondido con madurez y una actitud que ha convencido a Xabi Alonso.

Las buenas actuaciones recientes ante Getafe y Juventus han servido para limpiar las dudas y demostrar que su crecimiento no fue un espejismo de la pasada temporada. Esa campaña en la que pasó del Castilla al primer equipo para sostener una defensa plagada de ausencias. Ahora, en un escenario similar, emerge nuevamente la posibilidad de convertirse en actor principal justo cuando el Madrid más lo necesita y con un calendario que no concede respiro.

El contexto no puede ser más exigente. Militao estará fuera dos semanas, Huijsen sigue entre algodones, Rüdiger aún arrastra la falta de ritmo y Alaba regresa tarde de la selección. El Madrid afronta ocho partidos en apenas 28 días, entre Liga y Champions, con rivales que le pondrán a prueba desde el primer minuto. Xabi Alonso, arquitecto obsesivo de la solidez defensiva, deberá reconstruir su muro con piezas forzadas y un líder inesperado.

Asencio ya sabe lo que significa soportar la presión y, esta vez, parece preparado para demostrar que el aprendizaje duele, pero transforma. El calendario dictará sentencia, pero si el central responde con la autoridad que mostró en sus últimos minutos, el Madrid podría encontrar en él no solo un parche, sino un pilar. El balón vuelve a estar en sus pies… y quizá esta sea la oportunidad que cambie para siempre su lugar en el Madrid. @mundiario

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