Lamine Yamal apunta a la titularidad en la gran final de la Supercopa
Hansi Flick no quiere inventos para la final de la Supercopa. Todo parece indicar que el técnico alemán repetirá prácticamente el mismo once que destrozó al Athletic en semifinales, con la única novedad de Lamine Yamal en el costado derecho. El joven talento, ya recuperado, sustituirá a Bardghji, que se marcha de Arabia con la satisfacción de haber estrenado dorsal en el primer equipo.
La gran incógnita está en el nueve. Ferran Torres ha sido el elegido en los últimos partidos, pero Lewandowski siempre aparece en las finales de Supercopa. Flick deberá decidir entre la movilidad y sacrificio del valenciano o el instinto goleador del polaco, que tiene un idilio con este torneo. Sea cual sea la elección, el Barça tendrá pólvora arriba.
En defensa, Eric García apunta a repetir junto a Pau Cunarsí, lo que abre la puerta a un mediocampo con Frenkie de Jong como pivote. A su lado, Pedri y Fermín López aportarán control y llegada, con el canario como brújula y el joven andaluz como sorpresa ofensiva. El equilibrio será clave para resistir la presión blanca.
Los laterales, Koundé y Balde, tendrán una misión titánica: frenar a Vinicius y Rodrygo. El reto es mayúsculo, pero Flick confía en su capacidad física y disciplina táctica. Mientras tanto, Raphinha se erige como líder indiscutible, revitalizando al equipo tras su ausencia en el último Clásico, que acabó con derrota culé. Su regreso es un bálsamo.
La portería también tendrá su historia. Joan García disputará su primer Clásico tras superar una lesión de menisco. Enfrente estará Thibaut Courtois, considerado el mejor cancerbero del mundo. El duelo bajo palos añade épica a una final que promete ser vibrante. Flick apuesta por continuidad, pero con Lamine y Raphinha, el Barça llega con aire fresco y hambre de título. @mundiario


