Julián, Almada y Griezmann rubrican otra jornada redonda en el Metropolitano
El Atlético de Madrid logró una nueva victoria de autoridad en el Metropolitano, con un equipo que se agarra al esfuerzo como bandera en un momento determinante de la temporada. Giuliano Simeone y Nico González volvieron a ser los grandes agitadores del ataque colchonero, aportando intensidad, trabajo y una presión que asfixió al Sevilla. No son los más virtuosos, pero representan esa esencia que el aficionado rojiblanco quiere ver siempre sobre el césped. Con jugadores así, Simeone se siente respaldado en cualquier batalla.
El primer tiempo fue una lucha constante por el control del ritmo del partido, con alternativas repartidas y un Sevilla atrevido en campo rival. El Atlético encontró sus mejores opciones a través de Nico, que dispuso de tres ocasiones muy claras, incluida una que acabó en el palo. Sin embargo, ni la puntería ni el último pase acompañaron al equipo de Simeone antes del descanso. La tensión crecía en las gradas ante la falta de efectividad y precisión en los metros finales.
Almeyda buscó sorprender con un ajuste táctico en el inicio del segundo tiempo, reforzando la defensa y apostando por transiciones rápidas con Vargas. Aun así, el Atlético fue adueñándose del partido poco a poco, imponiendo la presión alta y sumando córners hasta encerrar al rival. En uno de esos saques de esquina llegó la jugada clave, cuando Nianzou derribó a Giménez dentro del área. Tras la revisión del VAR, Julián Álvarez transformó el penalti con seguridad para romper el cero.
Con el marcador a favor, Simeone refrescó el equipo con la entrada de Griezmann, Almada y Gallagher, decisiones que dieron un salto más de energía al ataque. Giuliano siguió insistiendo hasta que un robo alto desembocó en el segundo tanto, obra de Almada, que definió con calidad en el corazón del área. El Atlético ya jugaba suelto, sin hundirse atrás, consciente de que una victoria amplia reforzaría aún más la dinámica del grupo. El plan del técnico funcionaba pieza por pieza.
Griezmann puso la guinda al triunfo con un gol cruzado en el minuto 90, firmando así su diana número 200 en Liga. El Metropolitano estalló, celebrando un partido completo y una racha defensiva sobresaliente con tres porterías a cero consecutivas. El Sevilla, superado en la recta final, terminó resignado ante la superioridad rojiblanca. El Atlético se afianza en la parte alta y envía un mensaje claro: vuelve el equipo que nunca deja de competir. @mundiario


