El bueno, el feo y el malo de Florentino Pérez

Un fichaje millonario de un central evoca al madridismo las contrataciones de Sergio Ramos, Walter Samuel y Jonathan Woodgate.
Sergio Ramos, Walter Samuel y Jonathan Woodgate o el bueno, el feo y el malo. /  Composición
Sergio Ramos, Walter Samuel y Jonathan Woodgate o el bueno, el feo y el malo. / Composición

Oficialmente, el Real Madrid busca refuerzos para apuntalar su defensa. No, no solo se trata de laterales, tanto por derecha como por izquierda, sino también algún zaguero central que pueda llenar el vacío de Éder Militao, porque salvo mayúscula sorpresa, a David Alaba no se le espera como titular indiscutible.

Ante este panorama, se me vienen a la mente tres fichajes de los primeros años de Florentino Pérez que precisamente llegaron para fortalecer la plantilla en ese puesto específico.

Pensando en ello, recordé una de las películas más icónicas del cine del salvaje oeste estadounidense: El bueno, el feo y el malo de 1966, dirigida por Sergio Leone y protagonizada por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach.

El bueno

Pues bien, el mandatario blanco tiene una historia similar, pero contextualizada con defensas centrales, y para ello hay que remontarse a Sergio Ramos en 2005. El camero salió del Sevilla a cambio de 27 millones de euros, una cifra que por aquel entonces era enorme, pero que al final de cuentas se convirtió en uno de los fichajes más rentables del club de Concha Espina.

Ramos se hizo un hueco como leyenda merengue durante 16 años. Su trayectoria está repleta de grandes partidos (671), goles (101), títulos (21) y un sinfín de anécdotas que lo convirtieron por derecho propio en uno de los grandes futbolistas españoles de todos los tiempos.

Sin duda, todo un acierto, que no quedó empañado por su salida por la puerta de atrás del club en 2021. Si el Madrid logró imponer una dinastía en Europa, fue en parte por el talento y carácter del excapitán.

El feo

Una temporada antes de la llegada de Sergio Ramos, es decir, la 2004-05, Florentino Pérez presentó en el Bernabéu a Walter Samuel. El argentino, con fama de defensor infranqueable, conocido como il Muro (La pared o simplemente el muro) llegó con el objetivo de hacer olvidar la salida de Fernando Hierro en 2003.

Sin embargo, en lugar de ello, se transformó más bien en el Muro de los Lamentos, porque cada incursión de los atacantes rivales en el área merengue, con él cerca, terminaba en gol.

Literalmente, pasó sin pena ni gloria. Ni José Antonio Camacho, ni Mariano García Remón y mucho menos Vanderlei Luxemburgo lograron sacar una pizca de contundencia de este jugador, que acabó marchándose al Inter de Milán, donde sí recuperó lo mejor de su fútbol de la mano de José Mourinho.

El malo

Si con Walter Samuel le salieron canas verdes a Florentino Pérez y al madridismo, definitivamente con Jonathan Woodgate todo empeoró. En 2004, este inglés de 24 años, que tuvo grandes campañas con el Leeds United de David O'Leary, que incluso llegó a disputar la Champions League, firmó con los blancos.

Después de aquella etapa salió rumbo al Newcastle y de allí al Madrid por 18.3 millones de euros. A partir de ese momento comenzó un calvario de lesiones musculares que lo mantuvieron en el dique seco. El jefe de los servicios médicos del club, Alfonso del Corral, libró una batalla titánica junto con otros especialistas para encontrar la raíz de todos sus problemas, que finalmente encontró la luz al final del túnel 13 meses después de su fichaje.

No obstante, su debut más que un sueño fue una pesadilla. El 22 de septiembre de 2005 ante el Athletic Club en el Santiago Bernabéu, Vanderlei Luxemburgo lo alineó como titular y a los 25 minutos anotó un autogol, que ponía 0-1 la pizarra a favor de los visitantes. Para colmo de males, terminó siendo expulsado por doble amonestación.

Sin duda, más surrealista, imposible. Al final, "el malo" de Woodgate terminó sus días como madridista con 14 partidos oficiales y un gol. Eso sí, al menos el siniestro no fue total, ya que el Middlesbrough se lo llevó de vuelta a la Premier League por 9.6 millones de euros en 2007. Lo llamativo es que, tiempo después, volvió a entrar en los planes de la selección inglesa, disputando dos encuentros amistosos durante la era de Fabio Capello.

La conclusión

Con todos estos antecedentes, se puede afirmar con total seguridad que el madridismo sueña con que el próximo en llegar, ya sea Castello Lukeba u otro talento, tenga el impacto y la productividad de Sergio Ramos.

El Real Madrid se encuentra en una encrucijada crucial que podría definir el próximo capítulo de su historia defensiva. La afición anhela la llegada de un nuevo líder que refuerce la retaguardia con la misma fuerza y determinación que el excapitán.

La posible incorporación de jóvenes talentos como Castello Lukeba renueva la esperanza en el corazón de los madridistas. Sin embargo, fichar a un defensa de tan solo 21 años, con un precio exorbitante de 90 millones pese a su valoración de 40 millones en Transfermarkt, exige una decisión muy bien meditada por parte de Florentino Pérez.

Ahora mismo, el club no puede permitirse repetir los errores del pasado con jugadores como Walter Samuel o Jonathan Woodgate. El éxito de esta inversión será clave para mantener la competitividad del Real Madrid.@mundiario

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