Errores de mando: la final que Luis de la Fuente dejó escapar
España llegó a la final de la Nations League con el impulso de su victoria sobre Francia, pero terminó chocando contra una Portugal pragmática y eficaz. La derrota en los penales, tras un empate 2-2, dejó una sensación amarga, no solo por el resultado, sino por la forma en que se desarrolló el partido. A pesar de haberse adelantado dos veces en el marcador, España nunca logró imponer su mejor fútbol, lo que generó dudas sobre la gestión del equipo.
Más allá de la brillante actuación de Nuno Mendes, varias decisiones de Luis de la Fuente fueron clave en el desenlace del encuentro en el Allianz Arena de Múnich. La elección de Óscar Mingueza como lateral derecho fue, quizás, la más cuestionada. Mendes, además de anular por completo a Lamine Yamal, desbordó constantemente al lateral del Celta de Vigo, quien sufrió durante todo el partido ante la intensidad del portugués.
Lo más preocupante no fue solo su rendimiento, sino la falta de reacción del seleccionador ante la avalancha que se gestaba por el sector derecho. Los dos goles de Portugal llegaron por esa banda, y la solución llegó demasiado tarde, cuando decidió sustituir a Mingueza en la prórroga, cuando el daño ya estaba hecho.
Otro punto de crítica fue la sustitución de Pedri y la entrada de Morata
Enfrentarse a jugadores como Vitinha, Bruno Fernandes y Bernardo Silva, expertos en manejar momentos decisivos, requería solidez en el mediocampo. Sacar a Pedri en el minuto 75, junto con Fabián Ruiz, dejó a España sin su eje creativo. Isco y Merino, encargados de reemplazarlos, nunca lograron darle fluidez al equipo ni imponerse ante los mediocampistas lusos.
Finalmente, la sustitución de Mikel Oyarzabal también generó dudas. El atacante, clave en la Eurocopa y especialista en penales, salió para dar lugar a Álvaro Morata, quien no había jugado ni un solo minuto en la semifinal ante Francia y arrastraba un historial de fallos en tandas anteriores, el más reciente precisamente en la presente edición de la Nations League ante Serbia. Lo más llamativo de todo es que en el banquillo se quedaron Fermín López y Dani Olmo, mientras que el capitán erró su disparo, lo que abrió el camino para que Rúben Neves sellara la victoria portuguesa.
Después de consumarse la derrota, Luis de la Fuente asumió la responsabilidad por sus decisiones, pero las dudas siguen sobre la mesa. El seleccionador deberá reflexionar y corregir errores si quiere evitar que episodios como estos no se repitan. Con un equipo joven y talentoso, la Roja tiene margen para crecer, pero necesita ajustes tácticos y una mejor gestión de los momentos decisivos. Si aprende de sus errores, volverá más fuerte, con la mirada puesta en los grandes torneos que aún están por llegar. @mundiario


