De descarte del FC Barcelona a objetivo del mercado internacional
Santiago Ramos Mingo vuelve a escena tras un camino poco lineal. Formado en Boca Juniors, pasó por el FC Barcelona sin asentarse y sumó minutos en el filial antes de salir. Bélgica fue escala y Argentina, el lugar para reconstruirse. Lejos del foco, empezó a encontrarse como central.
El salto a Bahía por 4,4 millones fue decisivo. En Brasil explotó su mejor versión: fiabilidad atrás, precisión con balón y autoridad en los duelos. Zurdo, 1,86 y lectura táctica, su impacto fue inmediato. En apenas medio año duplicó su valor de mercado hasta los 11 millones.
Ese crecimiento lo ha colocado entre los centrales más seguidos del continente. No es solo presente: es margen. Ramos Mingo combina velocidad defensiva con salida limpia, un perfil muy demandado. En verano hubo interés, pero el contexto pedía paciencia. Ahora, el escenario es distinto.
Desde Inglaterra e Italia ya tomaron nota antes; desde Países Bajos y Turquía lo hacen ahora. Consultas de Southampton, Olympique de Lyon, PSV Eindhoven y Beşiktaş confirman tendencia. El interés no es coyuntural.
Europa busca centrales zurdos jóvenes y fiables, y Ramos Mingo cumple el molde. Su historia explica la evolución: aprender, caer, insistir y crecer. El mercado de invierno asoma como opción real. Esta vez, el salto no sería una apuesta. Sería la consecuencia lógica de un proceso bien hecho. @mundiario


