El Deportivo de Antonio Hidalgo y su maldición fuera de casa en octubre

La derrotaen Santander deja muy tocado el proyecto del técnico en el club. ¿Será capaz de recuperar las sensaciones de las primeras jornadas?
Antonio Hidalgo. / www.rcdeportivo.es
Antonio Hidalgo. / www.rcdeportivo.es

El Deportivo de la Coruña no consigue levantar cabeza cuando juega fuera de casa. Bajo la dirección de Antonio Hidalgo, el equipo gallego atraviesa un mes de octubre lleno de tropiezos que han encendido las alarmas entre sus seguidores más fieles y seguramente de la propiedad del club. 

Los resultados recientes reflejan un patrón preocupante: dominio territorial sin efectividad y errores puntuales que terminan costando puntos valiosos. A pesar de la entrega y la buena disposición táctica, el conjunto coruñés carece de la contundencia necesaria en los metros finales.

El técnico catalánha intentado distintas fórmulas para revertir la situación, pero la falta de acierto sigue siendo el principal obstáculo. Las estadísticas son claras: el Deportivo genera ocasiones, pero sufre una preocupante sequía goleadora que condiciona su confianza.

La afición, fiel como siempre, reclama una reacción inmediata. Riazor sigue siendo un fortín, pero los partidos lejos de casa se han convertido en una losa que frena cualquier intento de ascenso. El equipo necesita recuperar la mentalidad ganadora que lo caracterizó.

Octubre quedará marcado como un mes de frustraciones, pero también como una oportunidad para reflexionar y ajustar. Si el Deportivo logra transformar su dominio en efectividad, volverá a ser ese gigante dormido que tantos esperan ver despertar. @mundiario

Comentarios