Cristiano Ronaldo y el grupo K del Mundial 2026
La Portugal de Roberto Martínez encara el Mundial 2026 con un aura especial: será, salvo milagro narrativo, el último capítulo mundialista de Cristiano Ronaldo. El sorteo reveló un grupo K sin descanso, con Colombia, Uzbekistán y el vencedor del play-off como rivales que medirán la madurez de una generación dorada. Los lusos llegan sin complejos, conscientes de su potencial y dispuestos a romper definitivamente el techo histórico de 1966.
Colombia emerge como la amenaza más real, un bloque competitivo, afilado en Conmebol y con un Luis Díaz que aterriza en la cita norteamericana como líder absoluto. El equipo cafetero mezcla pegada, carácter y esa capacidad sudamericana para sobrevivir a cualquier escenario. No será un rival que Portugal pueda tomar a la ligera y su duelo directo puede marcar el rumbo del grupo.
Uzbekistán representa la incógnita romántica del Mundial: su primera participación, la mano de Cannavaro desde el banquillo y una clasificación que refleja su crecimiento. Sin embargo, el reto parece enorme. Para Portugal, enfrentarse a un debutante no implica relajación, sobre todo en un torneo donde las sorpresas se alimentan de la desconexión de los grandes.
La plaza restante saldrá del play-off entre Nueva Caledonia, Jamaica y la República Democrática del Congo. Tres estilos, tres geografías y tres sueños que convergen en un billete mundialista. Portugal deberá prepararse para cualquiera de ellos, sabiendo que estos equipos llegan impulsados por una mezcla de urgencia y gloria que a veces dinamita los planes de los favoritos.
El calendario definitivo se confirmará mañana, cuando la FIFA anuncie sedes y horarios. Pero el mensaje ya está escrito: el grupo K será el escenario donde Portugal deberá mostrar si su ambición tiene sustancia. Cristiano afronta su despedida con la misma grandeza de siempre, dispuesto a convertir su último Mundial en una epopeya que trascienda el tiempo. Norteamérica será juez… y quizá también cómplice. @mundiario


