¿Cómo se puede ganar y perder al mismo tiempo un derbi madrileño?

Diego Simeone abrazado con Ángel Correa. RR.SS
Diego Simeone abrazado con Ángel Correa. RR.SS
El Atlético de Madrid se mantiene en puestos de Champions League después de su victoria 1-0 ante el Real Madrid.
¿Cómo se puede ganar y perder al mismo tiempo un derbi madrileño?

El Atlético de Madrid respira tras varias semanas caóticas de resultados adversos, después de vencer en el Wanda Metropolitano 1-0 al Real Madrid. Un triunfo que le permite a los dirigidos por Diego Pablo Simeone a mantenerse entre los cuatro clasificados que dan acceso a la Champions League, pero que también certifica una oportunidad perdida para reivindicar el señorío de una centenaria institución.

La historia recordará este domingo 8 de mayo de 2022, como el día en que el Atleti no le hizo el pasillo al campeón de LaLiga precisamente en la misma jornada en la que el Barcelona sí hizo lo propio con el Betis en el Benito Villamarín, después que el conjunto sevillano obtuviese la Copa del Rey. Al final la directiva colchonera cedió ante la presión de una parte de la afición que rechazaba el gesto ante los merengues, al considerarlo como una forma de humillación.

Carlo Ancelotti y algunos  jugadores madridistas le quitaron hierro al asunto previamente, seguramente porque tenían muchas cosas en la mente con la vista puesta en la Champions League, primero en la serie semifinal ante el Manchester City y desde hace unos días en la finalísima de París ante el Liverpool pero quizás en otras circunstancia las cosas hubiesen tomado otro tono, y más que nada porque hay antecedentes de caballerosidad y señorío.

Hay que recordarle a los seguidores más extremistas de ambos clubes, que la rivalidad entre blancos y colchoneros siempre fue encarnizada pero pesar de ello, nunca se trató de una enemistad que los transformó en enemigos.

Ayuda a recordar un poco de historia

En tiempos de gran zozobra económica y deportiva en el Atlético de Madrid, Santiago Bernabéu no dudó en tenderle una mano al conjunto presidido en aquel entonces por Javier Barroso, al que le cedió sin problemas al joven Ramón Grosso, para que los ayudara a evitar el descenso en la temporada 1963-1964. El atacante fue vital para lograr la permanencia con tres goles importantísimos en doce encuentros.

Un descenso en aquel entonces hubiese significado una ruina total para los intereses rojiblancos, porque justamente durante aquel tiempo sus arcas estaban bajo mínimos, por la construcción del estadio que a la postre llevaría el nombre de Vicente Calderón, que abrió sus puertas en 1966.

Recientemente, ya con Florentino Pérez en la presidencia, el Madrid no tuvo reparo alguno en vender a uno de sus canteranos más valiosos, precisamente el nieto de Ramón Grosso, es decir el joven mediocampista Marcos Llorente para que se enfundara la chamarra colchonera donde ha conseguido no solo las mejores temporadas de su carrera, además alcanzó la internacionalidad con la selección española de la mano de Luis Enrique.  

Muchos dirán que el Real Madrid no contaba con Llorente y que Zinedine Zidane lo tenía sentenciado pero por historia y ADN, implicaba vender al máximo rival citadino al nieto de Grosso, que además es el sobrino nieto de nada más y nada menos que de Francisco "Paco" Gento, que para aquel entonces seguía con vida con el cargo de presidente de honor de la entidad madridista. 

Así señoras y señores, así se gana y se pierde un derbi madrileño en un mismo día. Sin duda un detalle que será recordado durante muchos años, a pesar del gol de Yannick Carrasco en el minuto 39. @mundiario  

¿Cómo se puede ganar y perder al mismo tiempo un derbi madrileño?
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