City 3-0 United: Rúben Amorim hace ver bueno a Erik Ten Hag
Lo de Rúben Amorim en el Manchester United no es una curva de aprendizaje: es un despeñadero táctico. Tras el 3-0 ante el City, no queda ni la ilusión. El portugués llegó con promesas de fútbol moderno, presión alta y ADN competitivo. Lo que ha entregado es un equipo sin alma, sin plan y sin respuesta. Un United que no juega, no compite y no incomoda.
Y lo más grave: Amorim ha logrado lo impensable. Ha hecho que Erik ten Hag parezca un técnico solvente. Sí, el mismo que dejó al equipo en ruinas tácticas, con vestuario dividido y sin brújula. Hoy, en comparación, Ten Hag parece Ferguson. Porque al menos su United corría, peleaba, y de vez en cuando ganaba. Amorim ni eso.
Su sistema es un sudoku sin solución. Cambia esquemas como quien lanza dados, y cada modificación empeora lo anterior. Los jugadores parecen turistas en Old Trafford, y los rivales, invitados a un paseo triunfal. El City ni sudó.
¿Dónde está el Amorim que enamoró en Lisboa? ¿Dónde quedó el técnico que prometía revolución? En Manchester, lo único que ha revolucionado es la paciencia de los hinchas.
Si esto sigue así, el único legado de Amorim será haber rehabilitado la reputación de Ten Hag. Y eso, en sí mismo, ya es motivo de despido. @mundiario


