Los caminos de la vida se torcieron para Diego Armando Maradona
Su muerte suscitó una cascada de reacciones en todo el mundo del deporte. No es para menos. Hablamos de 'el Pelusa'.
En 2005, saludé a Diego Armando Maradona en el palco del derruido estadio del Manzanares. Era un partido de copa entre el Atlético y Valencia y jugaba el Kun Agüero emparentado con el Pelusa. Tuve una sensación especial al estrechar la mano de Dios, aquella mano que llevó a la selección de Argentina a ganar el Mundial de 1986.
Los caminos de la vida se torcieron para Diego Armando Maradona, que debió haber sido un icono para millones de los más jóvenes aficionados al fútbol en el mundo. No fue así y tras varias salidas del túnel el barrilete volvía a penetrar hasta este triste final. Su muerte suscitó una cascada de reacciones en todo el mundo del deporte. No es para menos. Descanse en paz. @mundiario