Ancelotti se queja de la bipolaridad del Madrid

Carlo Ancelotti, entrenador del Real Madrid. / @realmadrid
Tras la victoria sobre el Valencia, el técnico reconoce una primera parte desastrosa y una reacción épica con diez jugadores.

El triunfo del Real Madrid en Mestalla dejó un sabor agridulce para Carlo Ancelotti, quien no ocultó su frustración ante las dos caras de su equipo. Una primera parte caótica, marcada por la falta de intensidad y errores básicos, contrastó con una segunda mitad heroica, donde, incluso con un hombre menos, los blancos se alzaron con la victoria. “No podemos mostrar estas dos caras”, declaró el técnico, consciente de que esa irregularidad podría costarles caro en el futuro.  

Ancelotti no esquivó la polémica en torno a la expulsión de Vinicius, a quien defendió sin titubeos. “No era roja, con dos amarillas se acababa el tema”, señaló, mostrando su desacuerdo con la decisión del VAR. Más allá del incidente, el entrenador destacó la capacidad del equipo para sobreponerse a las adversidades, desde el penalti fallado hasta jugar en inferioridad numérica. “El equipo reaccionó a la dificultad”, afirmó, dejando claro que la resiliencia es un pilar en su filosofía.  

El desempeño de Jude Bellingham volvió a ser tema central en la rueda de prensa. A pesar de fallar un penalti crucial, el inglés se reivindicó con una asistencia y un gol que sellaron la remontada. Ancelotti no escatimó elogios para su pupilo: “Sus últimos 30 minutos solo lo puede hacer él”. Este rendimiento, según el técnico, refleja el carácter del futbolista y su capacidad para transformar los errores en motivación.  

Sin embargo, la autocrítica no estuvo ausente. Ancelotti reconoció que tres penaltis fallados de los últimos cuatro son un problema que no puede ignorar. “Tengo que tomar la responsabilidad de elegir a quien va a tirar”, sentenció. Además, señaló la falta de cohesión en los primeros minutos, una constante que el equipo no logra corregir y que en Mestalla casi les cuesta caro.  

El Madrid ganó, sí, pero Ancelotti sabe que depender de remontadas épicas no es sostenible. Su queja sobre la bipolaridad del equipo no es un simple comentario; es un llamado de atención urgente. Mientras la calidad individual brilla, la irregularidad colectiva amenaza con ser su talón de Aquiles. En Mestalla, las dos caras del Madrid se hicieron evidentes, y aunque la noche terminó con una sonrisa, las dudas persisten. @mundiario