Alarma en Anfield: Jérémy Jacquet se lesiona y el Liverpool valora operarle

El central Jérémy Jacquet se lesiona tras fichar por el Liverpool y el club estudia incluso la cirugía para evitar riesgos.
Los jugadores del Liverpool durante el partido ante el Crystal Palace. / @lfc
Los jugadores del Liverpool durante el partido ante el Crystal Palace. / @lfc

El Liverpool apenas había terminado de anunciar el fichaje de Jérémy Jacquet cuando el fútbol, con su crueldad habitual, decidió escribir la letra pequeña. El central francés, una apuesta de futuro llegada desde el Stade Rennais, ha sufrido una lesión grave que amenaza con frenar su adaptación a Anfield antes incluso de que pueda sentirse parte del paisaje. Y lo peor, en estos casos, no es el dolor: es la incertidumbre.

Las primeras exploraciones médicas, según lo deslizado desde Francia, han activado un protocolo de máxima cautela en el club inglés. En Liverpool se estudian distintas opciones para sanar definitivamente el problema, incluida la posibilidad de pasar por el quirófano. No hay confirmación oficial aún, pero el propio Habib Beye, entrenador del Rennes, ya dejó caer tras un partido que tanto la dolencia de Jacquet como la de Ait Boudlal “parecen serias”, a la espera de pruebas más concluyentes.

El diagnóstico inicial apunta a un contratiempo estructural, algo que va más allá del típico golpe de pretemporada o de una simple contractura traicionera. Y eso explica el tono con el que se está manejando la situación: no quieren correr riesgos con un jugador joven que estaba llamado a competir por minutos en la próxima temporada. El Liverpool de Arne Slot no puede permitirse que una apuesta estratégica se convierta en una rehabilitación eterna.

La gran pregunta, como siempre, es el calendario. Sin un parte oficial, las estimaciones que circulan hablan de una baja prolongada, especialmente si la cirugía se confirma como la vía más eficaz. Eso podría dejar a Jacquet fuera de buena parte de la pretemporada e incluso comprometer su presencia en las primeras jornadas de la Premier League. Y en un equipo que busca arrancar con autoridad, perder a un refuerzo recién llegado es como estrenar un coche y quedarte sin llave.

El fichaje, en sí, tenía sentido. Jacquet aterrizaba como símbolo de una idea: juventud, proyección y un perfil moderno, con físico, salida limpia y capacidad para sumarse al ataque. Ahora, ese proyecto queda congelado en una sala de pruebas médicas. Y el Liverpool, que llevaba más de una ventana buscando soluciones en esa posición, vuelve a mirar al mercado y a su propia plantilla con la misma pregunta de siempre: ¿quién tapa el agujero si el futuro se rompe antes de empezar? @mundiario

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