Los Varela Ulloa: saga de mar, de Palas de Rei a Guinea Ecuatorial

Con los dos hermanos no termina la misión en las aguas. En el Panteón de Marino Ilustres en San Fernando (Cádiz), reposan los restos de Juan José Varela Ulloa (1763-1781). Embarcado a Mar del Plata, Cartagena de Indias, Habana...
Guinea Ecuatorial. / Embajada de Guinea Ecuatorial.
Guinea Ecuatorial. / Embajada de Guinea Ecuatorial.

Alejados del mar, en plena comarca de Ulloa, en Palas de Rei, brotó una familia de marinos, los hermanos Varela Ulloa. Bogarían entre África y América.

El primero de ellos, Pedro, fue ministro de marina y gran administrador de la Armada. El segundo, Juan, fue uno de los mayores científicos navales del momento Pionero en el uso del cronómetro marino, en tomar posesión y cartografiar Guinea Ecuatorial, también delimitó la frontera portuguesa y española en América.

En su parroquia petrucial, Vilar de Donas, se encuentra un monasterio del XII de una riqueza inmensurable, con un magnífico fresco gótico en su ábside. Para cerrar los ojos y arriar las velas. Es un lugar de reposo celestial, de enterramientos de caballeros, como Diego García de Ulloa (1410). Aquí yacen los antepasados de nuestros nautas. Nacieron en la Casa de Piñeiro, de la cual eran Señores. provenían de Diego Sancho de Ulloa. Una familia emparentada con el primer Conde Monterrey, y provinientes de los Monterroso, linaje antiquísimo, primigenia piedra de gran parte de la nobleza galaica.

Acaecidos en hidalgos o ricos propietarios. Como atestigua un litigio de Pedro Sanchez Varela, con el Monasterio de Sobrado dos Monxes, sobre el pago de maravedíes por la sinecura o derecho del cobro de rentas de San Martín de Cabruy, en Ordes. Con el tiempo otro Pedro Sanchez Varela, padre de los protagonistas, se haria comisario de la Marina en la Provincia de Pontevedra, inauguraría la singladura en el mar.

Pedro Varela (1737-1797), el gestor naval

El mayor de los Varela Ulloa desarrollaría un meteórica carrera en la administración de la Marina, con una flota en renovación. Se inició como Contador en Ferrol, donde realizó la intendencia de la expedición a Puerto Rico del Regimiento Toledo en 1769, con notable eficiencia. Saltaría a Cádiz en 1773 con otra efectiva gestión sobre el traslado de la Fábrica de Jarcia y Cordelería, donde se transformaba el cáñamo, tan necesario para las construcción de velas. De aquí a Cartagena. 

Pedro se convertiría en la mano derecha de González de Castejón, Teniente General de la Armada, un experto marino que había defendido la Habana durante la toma inglesa en agosto de 1762. Ambos participaron en la frustrada invasión de Argel de 1775, con la idea de dominar el mediterráneo. A la vuelta de la misma, Castejón se convierte en Secretario de la Cartera de Marina, acompañado por Pedro en su gabinete.

Varela se catapultó a las más altas esferas, tras dos décadas de burócrata. Llega el momento. El Ministro Valdés, cae enfermo, además se ve involucrado en la conspiración de Malaespina contra Godoy. Se convierte en  Secretario o Ministro de Marina en 1795, dejará el cargo un año más tarde a otro ilustre marino coruñés, Juan de Lángara. Pedro murió en el Real Sitio de Aranjuez como Ministro de Hacienda, estando España con serios problemas de financiación.

José Varela (1739-1794), científico, hidrógrafo y naturalista

A diferencia de su hermano, a José, le gustaría el agua, más que el secano de los despachos de corte. Más la aventura que lo apacible, y la ciencia más que las leyes.

Comenzó su carrera en la Escuela de Guardiamarinas. En 1773 embarcó en el Rosalía de la mano de Juan de Langara. En este viaje determinarían la posición de latitud y longitud de las paradisíacas Islas de Trinidad, Fernando Noroña y Ascensión. Se inicia en las mediciones. Ese mismo año se une a Vicente Tofiño hasta 1776, para elaborar estudios astronómicos. Observaron la luna, astros, satélites... y con ella las horas, distancia y los movimientos de tránsito planetarios. Convirtiéndose en relevantes científicos con la mirada en el universo, el oscuro e infinito gran mar de las estrellas.

Tofiño, era amigo, y un conocido cosmógrafo al que debemos varios mapas de Galicia, discípulo de Jorge Juan y mentor de Bodega y Cuadra. En su honor, la isla de Vancouver (Canadá) fue registrada inicialmente por Bodega con el nombre Tofiño,  A su vez Bodega instruyó a Mourelle, explorador de Alaska. Formaban parte de una cadena de alumnos y maestros, grandes marinos de la escuela española del XVIII.

En 1776, Juan embarca en el Boussole, para hacer las cartas de Cabo Espartel a Bojador y a Cabo Verde. Entonces ya era un reputado estudioso. Su timón girará tras el tratado de San Idelfonso de 1777. Portugal y España deciden delimitar las fronteras de Brasil con el Río de la Plata. Como contraprestación ceden un territorio en Guinea Africana, derechos en las desembocaduras del Río Níger y el Ogogue.

Por la holgada experiencia de Juan, lo envían, para la medición de las islas de Fernando Poo y Annobón. Zaparán desde la península a Montevideo, Varela va desde Cádiz en la Santa Catalina y desde Ferrol, Nuestra Señora de la Soledad. Una vez allí se les sumaría un paquebote Nuestro Señor Santiago. Cruzarían los tres el Atlántico en abril de 1778. Al mando de la expedición Felipe de los Santos, Conde de Argelejo y de segundo Joaquim Primo de Rivera.

Esperarán en Santo Tomé y Príncipe, frente a las costas africanas, a un comisario Portugués, confirmando la entrega de las islas. La toma tendría sus inconvenientes y se alargaría por un par de años.

Al lugar se presupone llegó en su periplo el cartaginés Hannón.  Pero sería en 1472 cuando arribaría el portugués Fernando de Poo, que exploró el golfo de Guinea, o Camerún"rio dos Camarões". La llamó Flor Formosa, y los bubis Etulá. Pero el nombre de Fernão do Pó estaría ligado a a esta isla durante seis siglos, hasta rebautizarla como Bioko. Varela dejaría como muestra la Descripción de la Isla de Fernando Poo (1780).

La vida de Juan no concluye con este viaje. Como innovación utilizaría uno de los primeros cronómetros marinos comprados a Ferdinand Berthoud. De nuevo reclamado para solucionar asuntos. Se le encargó tomar mediciones astronómicas de Montevideo o Buenos Aires. En 1782 detalló las fronteras de la América portuguesa y como ayudante tuvo al coruñés de ascendencia irlandesa Bernardo Lecocq. Se encargaría de numerosos trabajos cartográficos por la zona, hasta finales de la década. También es autor del Derrotero y descripción de las islas Canarias (1788). Falleció en La Habana en comisión de servicios en 1794.

Con los dos hermanos no termina la misión en las aguas. En el Panteón de Marino Ilustres en San Fernando (Cádiz), reposan los restos de Juan José Varela Ulloa (1763-1781). Embarcado a Mar del Plata, Cartagena de Indias, Habana... Defendió con Lángara, el puerto mediterraneo de Rosas y Tolón, hasta llegar a la Paz de Basilea, entre España y Francia. Valeroso porque falleció vilmente al mando de la Fragata Anfitrite (nombre de la mujer de Poseidón), cuanto en 1804 iba rumbo al Callao y un barco inglés, lo cañoneó abusando de su superioridad.

Los de Palas, pasarían a la historia naval. En cuanto a los gallegos y Guinea Ecuatorial, serían primeros y últimos. José Varela Ulloa realizó la exploración científica inicial. Y la indecencia del país, tras la descolonización de África tutelada por Naciones Unidas, sería con un vilalbés, Manuel Fraga Iribarne quien presidiría la entrega del territorio en octubre 1968. Antes dos ferrolanos, ejercerán  como último Gobernador, Francisco Núñez, y Alto Comisionado, Víctor Suances Díaz del Río. Del Río Muni al Río Miño, una chalana surca de Galicia a Guinea. @mundiario

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