Podemos y debemos plantearnos el ideal de Kant de la paz perpetua

La Apoteosis de la Guerra de Vereshchagin
La Apoteosis de la Guerra, de Vereshchagin.

Vasili Vasilyevich Vereshchagin escribió esta frase detrás de este cuadro: “Dedicado a todos los conquistadores, pasados, presentes y futuros”. 

Podemos y debemos plantearnos el ideal de Kant de la paz perpetua

Si la humanidad no reflexiona profunda y esencialmente sobre el conflicto armado, sobre la guerra, estaremos condenados a repetirlo una y otra vez, cosa que llevamos, haciendo, al menos desde el Neolítico. Quizás, esta obra y este cuadro y este autor que comentamos, nos puede ayudar a reflexionar mínimamente.

Vasili Vasilyevich Vereshchagin. Cherepovéts, 1842, Port Arthur, Manchuria, 1904. Fue un pintor realista ruso, que su principal tema fue la guerra o el género belicista. Falleció en un barco de guerra ruso cuándo este impactó contra dos minas. Fue en una época el pintor oficial de algunas campañas del ejército ruso.

Su obra más famosa es La Apoteosis de la Guerra, 1871, óleo sobre lienzo de 127 por 197 cm., obra que se ha convertido en el símbolo del pacifismo, especialmente el ruso. No podemos olvidar que también este artista pintó cuadros de paisajes. A raíz de esta obra analicemos algunos puntos:

El autor, detrás de este cuadro indicó la siguiente frase: “Dedicado a todos los conquistadores, pasados, presentes y futuros”. Con lo cual, entramos en la temática profunda, se dice en la ambivalencia de Vereshchagin, por un lado alababa el esfuerzo heroico de los combatientes, por otro lado, diríamos en lenguaje actual, que le producía nauseas la guerra, y por tanto, era parece ser un antibelicista convencido. Quizás, al participar, de una forma u otra, en guerras reales, percibió-pensó-sintió la verdadera realidad de la guerra.

No debemos olvidar que en la historia del arte mundial, se han realizado, obras de arte sobre dicho tema, en el conjunto quizás no sea la temática predominante, pero si constituyen algunas de ellas, obras de un alto calibre de contenido conceptual y estético, por lo general, por lo general defendiendo la paz, y la irracionalidad-crueldad de la guerra. Quizás habría que recordar: Los fusilamientos del 3 de mayo de Goya, los Desastres de la guerra de Goya en grabados, el Guernica de Picasso, Los desastres de la Guerra de Rubens, La Ejecución del Emperador Maximiliano…, de Manet, etc.

Ante esta cuestión siempre me he preguntado varias preguntas: ¿Por qué dos o tres de las grandes obras de este tema han sido realizadas por españoles, que a su vez, son obras geniales, Goya, Picasso?, ¿por qué actualmente, los artistas de renombre, bajo estéticas actuales no construyen obras sobre esta temática, o apenas ninguna, o al menos muy pocas en proporción a la totalidad de la producción artística mundial?, ¿cómo hacer hoy, una obra de arte, sea pintura o escultura o de otros géneros, que representen la realidad de este fenómeno, y al mismo tiempo den una luz de esperanza?, ¿por qué las grandes guerras mundiales existentes en el siglo veinte, no ha tenido un gran autor o varios y, una gran obra que la represente-plasme-pinte-dibuje, salvo quizás el arte cinematográfico, la fotografía?, ¿quizás los autores, no quieran posicionarse, quizás no encuentren el tema, quizás no hallen el título o el conflicto en concreto, quizás los coleccionistas no les interesa este tema, quizás los museos no les agrada esta realidad…?

- Si queremos la paz perpetua, siguiendo la idea de Kant, debemos, nos guste o disguste analizar la temática de la guerra y del conflicto armado. Desde todos los saberes, y desde luego también desde las artes, no solo las literarias, sino también las plásticas.

Quizás deberíamos recordar, que habría que reducir todos los motivos y razones, que aumente el conflicto, antes que la pluriviolencia se concretice en el choque armado. Las guerras tienen muchas raíces, pero en general, se podrían indicar los conflictos entre Estados, sociedades, culturas, ideologías, religiones, estratos o clases sociales, economías, políticas, etnias, etc.

Es obvio y evidente que algunas aptitudes acercan más el conflicto y otras lo alejan.

Decía, parafraseando a Francisco de Sales, que lo peor de las guerras, además de las muertes, violencias, crueldades, injusticias, sufrimientos, angustias que producen, es la enorme cantidad de malos que crea.

Creo que es un diagnóstico acertado.

Soñamos, con el ideal de Kant, creemos que las guerras entre Estados se reducirían ostensiblemente, cuándo todas las sociedades-religiones-Estados-ideologías-filosofías-etnias-lenguas, decidan en paz y en tolerancia y en mutuo acuerdo, y bajo una sociedad democrática y basada en los Derechos Humanos, que tenemos, para vivir-sobrevivir, la necesidad imperiosa de crear tratados internacionales profundos y serios, que eviten la guerra y el conflicto, quizás bajo los auspicios de la ONU.

O ir creando al mismo tiempo, Federaciones de Estados Mayores, hasta llegar en unas décadas, a tres o cuatro Estados en el mundo, y a final de siglo a un único Estado Mundial. Creo que esta opción u otras similares, ya no es discutible, o conseguimos la paz mundial, a y en todos los frentes, o con el poder tecnológico humano que disponemos, existe mucho peligro que como especie nos extingamos. 

Podemos y debemos plantearnos el ideal de Kant de la paz perpetua
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