El papel olvidado de San Juan del Puerto en la aventura del Nuevo Mundo
La historia nos decía que el primer destino de Colón en tierras onubenses, en su búsqueda de apoyo económico para financiar su propósito de llegar a las Indias Orientales por una ruta alternativa, había sido el Monasterio de la Rábida. Sin embargo, la organización y armada de este acontecimiento, de evidente trascendencia para la historia de la humanidad, se llevó a cabo en el municipio de San Juan del Puerto.
Este municipio de Huelva ha resultado clave para la gestación del Descubrimiento, convirtiéndose en el punto de atracción del genovés desde Lisboa al sur del reino de Castilla a fin de ejecutar su proyecto para llegar a la India y Catay navegando hacia el oeste a través del océano Atlántico, en lugar de rodear África. Esta importante novedad historiográfica ha sido desvelada por el catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Huelva, David González Cruz, tras ocho años de investigación.
Pero, ¿cuál fue el motivo de que San Juan del Puerto fuera el relevante escenario donde se preparó la travesía transatlántica que cambió para siempre el mundo conocido?
En palabras de González Cruz “Es un lugar muy importante para la gestación del Descubrimiento de América, ya que fue el lugar de acogida tanto de él (Cristóbal Colón) como de su hijo Diego”.
El Puerto de San Juan, primera denominación dada en la carta puebla otorgada el 10 de enero de 1468 por el duque de Medina Sidonia, se dedicó desde sus orígenes a actividades marítimas, pesqueras y comerciales. Participó en la expansión atlántica del siglo XV, lo que ocasionó su crecimiento progresivo en la época de los viajes descubridores. Dentro de la provincia de Huelva, su puerto se convirtió en el número uno, en cuanto a volumen de carga embarcada, y en el número dos en cuanto a productos desembarcados, según consta en el análisis del almojarifazgo de 1502. Este tráfico de mercancías se daba como resultado de la integración de San Juan en las redes mercantiles establecidas con comerciantes hispanos y extranjeros: flamencos, florentinos, bretones, ingleses y portugueses, entre otros.
La llegada del descubridor a los puertos de la comarca del río Tinto tuvo lugar en torno a 1485. En los pleitos colombinos, dejó testimonio el físico de Palos de la Frontera, García Hernández, quien conoció a Colón en el estuario del río Tinto y participó en sus conversaciones con los frailes de La Rábida con anterioridad al descubrimiento, afirmando que Colón llegó a La Rábida con el propósito de pasar al otro lado del río Tinto para “fablar e verse con un su cuñado casado con la hermana de su muger”, confirmando, con ello, la importante función que tuvieron sus parientes en la configuración geográfica de la ruta colombina que se llevó a cabo en la gestación del descubrimiento de América.
Tras enviudar de su esposa Filipa Muñiz, y comprobar que su proyecto no interesó al rey portugués João II; Colón y su hijo Diego se encaminaron hacia esas tierras y puertos suroccidentales de Andalucía donde San Juan del Puerto se convirtió en el referente geográfico y foco de atracción familiar, en la búsqueda de su cuñada, Briolanja Muñiz que, junto a su esposo Miguel Muliart, explotaba un molino mareal harinero en unas tierras arrendadas al duque de Medina Sidonia. Así, San Juan del Puerto se convirtió en el municipio de acogida donde el descubridor gestionó y organizó su peripecia ultramarina.
La constitución de este entorno familiar colombino, se forjó unos años antes con la llegada de su cuñada desde Portugal. La mujer se asentó sobre unos terrenos que habían sido concedidos en 1484 como privilegio a los vecinos de San Juan del Puerto para su aprovechamiento comunal. Por mandato del duque, los vecinos se vieron obligados a ponerlos a disposición de Briolanja, lo que conllevó un perjuicio económico al resto de los habitantes municipales. Estas tierras estaban situadas en las inmediaciones de la ribera del río Tinto del término municipal de San Juan del Puerto, junto al estero de Juan de Coto (actualmente denominado arroyo de La Habana o de Los Prados) y contigua al sitio llamado Montecillo.
Estas tierras en la que se estableció la cuñada de Colón, poseían un emplazamiento geográfico envidiable, junto a un estero del río Tinto que los conectaba con las rutas marítimas atlánticas y mediterráneas, enlazando también, por vía terrestre, con Sierra Morena y la ruta de la Plata, Portugal y Sevilla. El río Tinto se convirtió en la principal vía de comunicación de los personajes que prepararon la primera expedición a América. Además, tras llevar a cabo las conversaciones con los Reyes Católicos, los duques de Medina Sidonia o de Medinaceli, en la búsqueda de apoyos para su empresa ultramarina, la cercanía de San Juan, le proporcionaba al almirante diversas conexiones para negociar la participación en su empresa con los marinos de los puertos de Huelva, Palos y Moguer.
Igualmente, la experiencia marítima de los sanjuaneros, posibilitó la participación de algunos de ellos en los viajes descubridores de América, como el propio cuñado de Colón, Miguel Muliart, quien lo acompañó con el cargo de contador; Mateo de Morales, marinero que viajó en la Niña; Alonso de la Calle, marinero que participó en el cuarto viaje colombino; o el piloto que se unió a la expedición organizada por Vicente Yáñez Pinzón, que salió del puerto de Palos el 19 de noviembre de 1499 y llegó a tierras del Brasil para descubrirlas el 26 de enero de 1500.
Pero no es posible nombrar a todos los navegantes sanjuaneros que participaron en los primeros viajes descubridores, a este respecto, los documentados vínculos con los miembros de las familias Pinzón, Niño, así como con Diego de Lepe, permitirían concluir que otros vecinos de la población formaron parte de las tripulaciones que viajaban a Indias durante el siglo XV y principios del XVI.
Actualmente, la zona portuaria de San Juan del Puerto ha sido declarada Bien de Interés Cultural, inscrita en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la tipología de Sitio Histórico del ámbito sectorizado de los Lugares Colombinos.
San Juan del Puerto, junto con las poblaciones ribereñas del río Tito de Palos de la Frontera, Moguer y Huelva, forma parte de la historia de la Humanidad por derecho propio. En sus tierras se gestó el descubrimiento de América, mientras por las aguas de este río navegaron las carabelas Pinta y Niña transportando a sus tripulantes a un Nuevo Mundo. @mundiario