Una noche de Reyes, la última novela de Noemí Trujillo

Una noche de Reyes es un cuento de fantasmas atípico: no son fantasmas terroríficos, son fantasmas literarios. Las mujeres que ganaron el Premio Nadal en el siglo XX vienen a visitarla a casa y conversa con ellas sobre los temas de sus novelas.
Una noche de Reyes
Una noche de Reyes

Lectora, poeta y madre: con esas tres palabras se define Noemí Trujillo al comenzar una conversación que, muy pronto, va más allá de las etiquetas. Escritora de larga trayectoria y sensibilidad afilada, su última novela, Una noche de Reyes (Destino, 2024), emerge como un testimonio íntimo y a la vez universal, escrito en medio de un proceso vital profundamente transformador. Durante un año en el que convivió con la enfermedad, las operaciones y el dolor físico, Trujillo convirtió su experiencia como paciente oncológica en una narración de aliento literario, poblada por fantasmas nada convencionales: las voces de mujeres que un día ganaron el Premio Nadal y que, en su ficción, vuelven para conversar con ella —con su yo enfermo y narrador— sobre la vida, el amor, la literatura y el sentido de la memoria.

En esta entrevista, Noemí habla de la escritura como salvavidas, del poder sanador de los libros y de la poesía como forma de belleza en medio del caos. Reflexiona también sobre su amor por el teatro, su experiencia como editora en Playa de Ákaba y la fuerza transformadora que puede tener la creación artística cuando se convierte en refugio. Porque Una noche de Reyes no es solo su libro más personal: es también una fábula sobre cómo contar —y contarse— puede ser, a veces, la única manera de sobrevivir.

-Noemí para empezar la entrevista ¿nos podrías decir tres palabras que te definan?  

-Lectora, poeta, madre. 

-¿Recientemente has publicado Una noche de Reyes ¿que nos puedes contar del libro? ¿Qué te llevo a escribirlo? 

-Es mi última novela publicada con Destino, sí. Es un libro muy especial para mí, escrito durante un año rabioso que se portó muy mal conmigo y en el que me operaron tres veces, tuve tres posoperatorios largos y dolorosos y me tocó vivir un proceso oncológico del que aún me estoy recuperando. La mayoría de los escritores estamos completamente desprotegidos ante la enfermedad y ese es uno de los temas del libro, aunque no el único. 

-¿Y qué se va a encontrar el lector? 

Una noche de Reyes es un cuento de fantasmas atípico: no son fantasmas terroríficos, son fantasmas literarios. Las mujeres que ganaron el Premio Nadal en el siglo XX vienen a visitarme a casa y mi yo-personaje conversa con ellas sobre los temas de sus novelas, la vida, el amor, la enfermedad… En esta novela he utilizado mi yo-enfermo, mi yo-paciente como narrador de esta historia en la que pongo mis recuerdos y mi memoria al servicio de la literatura. 

-En la sinopsis de Una noche de Reyes se puede leer que es una fábula para contar una historia sobre cómo los libros pueden cambiar una vida, ¿qué son para ti los libros? 

-Un chaleco salvavidas. 

-También has dicho sobre Una noche de Reyes que es el libro más personal que has escrito. ¿En ciertas ocasiones escribir es como denudar el alma a un verdadero amigo? 

Escribir puede ser una terapia, sí, para mí lo ha sido. Mientras leía y escribía me olvidaba de que estaba enferma, de las citas diarias en el hospital, de los efectos secundarios de la quimio y la radioterapia en mi cuerpo… 

-Noemí eres poeta y escritora, ¿qué es para ti la poesía? 

-Una forma bella de expresarme. 

-Toda tu vida está vinculada al mundo de las letras. Ha sido galardonada con el premio teatro breve Miguel Hernández, ¿qué es para ti el teatro? 

-Soy una gran apasionada del teatro y tuve la suerte de estudiar teatro con un profesor buenísimo: Eduardo Pérez-Rasilla Bayo. Siempre que puedo me escapo con mi marido al teatro: me parece un plan perfecto. 

-Tu vinculación al mundo de las letras no solo se circunscribe a escribir, también has sido editora en Playa de Ákaba, ¿qué nos puedes contar de esta experiencia? 

-Hablo de la experiencia de editar en Una noche de Reyes; editar fue, durante los siete años que estuvo en marcha la editorial Playa de Ákaba, otra forma de escribir. Aprendí mucho. 

Noemí Trujillo
Noemí Trujillo

-Noemí ¿cuál fue el primer libro que leíste?  

-Si te dijera un título concreto mentiría, no lo recuerdo con claridad. Sí recuerdo que el primer libro que me impactó fue El guardián entre el centeno y que suelo releerlo de vez en cuando y me sigo identificando con el joven Holden Caulfield, tan vulnerable, tan perdido, tan dolorosamente sincero. El guardián entre el centeno habla del drama de crecer, de hacerse mayor, un tema que abordó también Ana María Matute en todos sus libros. El fantasma literario de Ana María Matute es uno de los que viene a visitarme a mi casa durante mi particular noche de Reyes. Matute tiene un cuento largo titulado El polizón del Ulises y acabo de percatarme de que se parecen mucho El polizón del Ulises y El guardián entre el centeno: Jujú y Holden son dos niños que crecen. 

-¿Y qué te impacto?  

-La pérdida de la inocencia, el dejar el paraíso de la infancia atrás, asumir el drama de hacerse mayor. 

-¿Nos podrías decir tu escritor o escritores favoritos?    

-James Joyce es mi escritor preferido, comento las razones en Una noche de Reyes, pero de las autoras que homenajeo en mi novela me gustan mucho también Ana María Matute y Carmen Martín Gaite, dos autoras de las que este año celebramos el centenario de su nacimiento. 

-¿Qué personaje de un libro te hubiera gustado conocer? 

-A la Matia de Primera Memoria de Ana María Matute, que pierde la inocencia cuando comienza la guerra. A la Natalia de Entre visillos de Carmen Martín Gaite, que es incapaz de decirle a su padre que quiere abandonar el pueblo y marcharse a Madrid a estudiar. A la Andrea de  Nada de Carmen Laforet, que sale a pasear a la calle para ahuyentar a sus fantasmas. A muchísimos personajes. 

-¿Y personaje histórico? 

-Cleopatra, Isabel la Católica, Juana  de Castilla «la Beltraneja», muchísimos, también. 

-¿Tienes alguna manía a la hora de escribir?  

-Solo puedo escribir si estoy completamente sola y en absoluto silencio. 

-¿Y tu sitio y momento preferido para leer?   

-En mi casa de Illescas, los fines de semana. 

-¿Y para escribir?   

-En el piso de Getafe en el que trabajo, por la mañana. 

-Noemí ¿cómo definiría la cultura?   

La primera definición del concepto «cultura» data del siglo XIX; el siglo XIX le legó al siglo XX un interés extraño por definir la cultura. En 1952 las investigaciones de Kroeber y Kluckhohn contrastaron 164 definiciones de cultura hasta proporcionar la suya; en 1967 Moles amplió la cifra hasta 250. El siglo XX es, durante más de veinte años, un periodo de búsqueda de una noción indefinible. El siglo pasado le ha legado al nuestro un maremágnum de definiciones, pero, ¿a dónde nos ha llevado la obsesión por definir la «cultura»? Creo, sinceramente, que todas las definiciones clásicas de cultura están condenadas al fracaso. 

-¿La cultura puede salvarnos de tanto despropósito que se están produciendo en la sociedad actual? 

-Soy un poco pesimisma al respecto. 

-¿Nos puedes decir algo sobre tus próximos proyectos? 

-Ahora quiero disfrutar de la promoción de Una noche de Reyes. En los ratos libres he comenzado a escribir la cuarta novela de Manuela Mauri con la que estoy muy ilusionada.

Noemí Trujillo Giacomelli, poeta, escritora, investigadora y amante de los libros. Está especializada en literatura del siglo XX y le interesa la maternidad como tema literario. Hpublicado catorce poemarios, entre los que destacan Lejos de Valparaíso (2009) y Este bosque inmenso (2021), varios libros de literatura infantil y juvenil, las novelas Suzanne (2016) y El amor tan temido (2017), y el ensayo La maternidad era eso (2023). Escribe a cuatro manos con Lorenzo Silva la serie protagonizada por la inspectora Manuela Mauri, que ya es un referente de la novela negra: Si esto es una mujer (2019), La forja de una rebelde (2022) y, recientemente, La Innombrable (2024). @mundiario

 

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