Gio: "En la libertad de expresión de los caricaturistas no debe haber límites"

Gio. / Gio en Mundiario
Gio. / Gio en Mundiario

MUNDIARIO incorporó este mes a Gio a su sección de Humor. Es una convencida de que el mayor reconocimiento es el que llega, además de los grandes maestros de la caricatura, sobre todo del público. / Entrevista

Gio: "En la libertad de expresión de los caricaturistas no debe haber límites"

Para los lectores de MUNDIARIO sus obras ya son conocidas. Gio, ahora colaboradora de MUNDIARIO, es dibujante e ilustradora italiana. Premiada en diversos certámenes de humor gráfico, es especialista en la caricatura personal y gestiona el blog Caricature di Gio. "En la libertad de expresión de los caricaturistas no debe haber límites", dice Gio en esta entrevista.

– ¿Qué opinas sobre el nivel de la caricatura política en Europa?

– La caricatura política en Europa tiene una tradición consolidada de siglos y justo por su característica esencial de libertad de expresión sufre desde siempre los ataques cruzados de los distintos grupos de poder. Además de la violencia directa, también asistimos, por desgracia, a un agotamiento del número de periódicos que acogen la sátira política, sobre todo por razones económicas. En todo esto las mujeres caricaturistas tienen más dificultades para encontrar su propio espacio.

– ¿Personalmente te inspiras en algún caricaturista o en alguna tendencia?

– Me gusta estudiar tanto los grandes maestros del presente como los del pasado. Sería artificioso, sin embargo, separar el mundo de la caricatura del mundo de la pintura, basta pensar en algunos retratos de Leonardo que también en cierto modo son vanguardistas. Siempre me ha gustado el surrealismo de Dalí, pero también la libertad del trazo por ejemplo de Ralph Steadman, de Toulouse Lautrec, Vincenzo Irolli o incluso el poder de las pinceladas de Lucian Freud y Safet Zec.

– ¿En tu familia tienes raíces artísticas?

– Si he llegado a donde estoy ahora, es sobre todo gracias al apoyo de mis padres, en particular al don del dibujo que tenía mi madre, no es un caso de mujer a mujer, y al apoyo de mi compañero que siempre creyó en mí.

– ¿Cuáles son tus principales ambiciones en el mundo de la caricatura?

– En mi opinión, el mayor reconocimiento es el que llega, además de los grandes maestros de la caricatura, sobre todo del público, cuando aprecia tus obras y quizás gracias a ellas encuentra un punto de reflexión y de visión diferente del mundo.

– ¿Debe haber límites a la libertad de expresión del caricaturista?

– Ciertamente no. La libertad, incluso de aquellos que no piensan como nosotros, siempre debe ser defendida. El derecho de crítica es la base de la libertad de expresión.

– ¿Qué personaje te resulta más fácil caricaturizar?

– Cuando estaba en el gobierno, me divertía mucho caricaturizar a Berlusconi. Lo convertí en Gioconda, en presidente-obrero, pero lo que más me gustó fue transformarlo en Berlusque, ¡un Berlusconi en Burlesque!

Berlusconi Giocondo. / Gio

Berlusconi Giocondo. / Gio

Berlusque. / Gio

Berlusque. / Gio

– Por el contrario, ¿qué personaje se te resiste más?

– Para mí fue difícil hacer la caricatura de Donald Trump con la cresta estilo punk y sin su característico mechón rubio. La idea la tuve escuchando una entrevista de Robert de Niro, en la que comparaba a Trump con el conductor "loco" de taxi en la película Taxi Driver.Para hacerlo lo más reconocible tuve que concentrarme sólo en su cara y enfaticé sobre todo su sonrisa provocativa y la mirada fría y calculadora.

Trump, en modo Taxi Driver. / Gio

Trump, en modo Taxi Driver. / Gio

– ¿Qué tal va tu experiencia en MUNDIARIO? 

– La verdad es que quiero dar las gracias a su también colaborador Francisco Puñal, a quien admiro mucho porque tiene una gran sensibilidad artística, y me siento muy honrada de que MUNDIARIO siempre haya apreciado mis dibujos. Uno de ellos me permitió ser expuesta entre los Top 50 del World Press Cartoon de este año en el Instituto Quevedo de las Artes del Humor en Alcalá de Henares. @mundiario

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