España lee más que nunca, pero las librerías de barrio pierden terreno

“Nos dicen que España es un país lector. Son datos extraordinariamente buenos”, señalaba el ministro de Cultura Ernest Urtasun en la presentación de los datos.
Una librería. / RR. SS.
Una librería. / RR. SS.

El último Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España de 2025 dibuja un panorama paradójico: los españoles leen más que nunca, superando por primera vez el 70 % de la población, pero el amor por la lectura no se traduce en visitas a la librería de barrio. El crecimiento del lector convive con el cierre de librerías emblemáticas y un descenso continuo de compras en estos espacios culturales, víctimas de la gentrificación y la competencia digital.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, no dudó en calificar los datos de “extraordinariamente buenos”, celebrando que España sea un país lector, pero reconoció que las librerías tradicionales atraviesan su momento más complicado: “El cierre de una librería siempre es una pésima noticia para el país en su conjunto”, afirmó durante la presentación en la librería Rafael Alberti, que este año cumple 50 años de historia.

El Barómetro refleja una realidad clara: el canal tradicional sigue siendo líder en la compra de libros, con un 40 %, pero acumula un descenso del 4 % en un año, mientras que las cadenas de librerías ganan terreno, creciendo un 3 %. Internet, por su parte, se mantiene como segunda opción, con un 24 % de participación, consolidando la transformación digital del sector.

Los cómics disparan la pasión lectora

El fenómeno del cómic se ha convertido en la gran sorpresa de 2025. Con un crecimiento del 38 % respecto a 2020, el 14,3 % de los españoles asegura leer historietas, siguiendo la tendencia mundial que se aceleró durante la pandemia. Para muchos jóvenes y adultos, los cómics representan una puerta de entrada a la lectura, combinando ocio, narrativa visual y cultura pop, y demostrando que los libros no se pierden: solo cambian de formato.

Más tiempo libre, más páginas leídas

Los datos del Barómetro confirman que el principal obstáculo para leer no es la falta de interés, sino la falta de tiempo. Entre quienes leen poco o nada, un 42 % señala la escasez de tiempo como la barrera principal. Esta correlación explica que los jóvenes de entre 14 y 24 años, con mayor libertad de horarios, sean los que más leen (76,9 %), y que los mayores de 65 años hayan incrementado su lectura hasta el 58 %, un notable avance de 13 puntos desde 2017.

El dilema de la librería de barrio

Mientras la lectura crece, las librerías de proximidad se enfrentan a un futuro incierto. El cierre de Tipos Infames en Malasaña es solo el ejemplo más visible de un fenómeno que amenaza la diversidad cultural de las ciudades. La gentrificación, los alquileres desorbitados y la competencia de grandes cadenas y plataformas digitales dibujan un panorama donde el placer de hojear un libro en una librería física se convierte en un lujo.

El contraste es doloroso: los españoles leen más que nunca, pero la economía de sus librerías locales se resiente. La cultura se democratiza en papel, digital y cómic, pero la memoria de los barrios corre el riesgo de perder sus refugios literarios. @mundiario

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