Para comprender la vida hay que mirar hacia atrás y de ahí nace La pandemia

Portada de La pandemia: vivencias y reflexiones. / Mundiediciones
Portada de La pandemia: vivencias y reflexiones. / Mundiediciones
En este libro singular se pretende contar vivencias personales y reflexiones íntimas sobre un suceso que ha sacudido nuestros cimientos vitales y al que aún hacemos frente, quizá sin saber ya muy bien cómo. Pero seguimos adelante.
Para comprender la vida hay que mirar hacia atrás y de ahí nace La pandemia

“A las 6:07 nació Victoria en Majadahonda, el 6 de mayo y en fase 0. Venció y llegó a este mundo donde solo podía ver los ojos de la gente, todos con la cara cubierta por las mascarillas, hasta sus padres. No era el nombre que habíamos pensado para ella al principio, pero nos pareció el mejor después, como su madre y como la Virgen del lugar donde me crié”.

Así cuenta Victoria Ballesteros su emotiva historia titulada Relato (y parto) de una embarazada confinada en el libro La pandemia: vivencias y reflexiones, editado por Mundiediciones y ya a la venta en papel y ebook en Amazon, pudiéndose adquirir a través de este enlace: https://amzn.to/2NGHXlt

Son doce textos, incluyendo un prólogo de José Luis Gómez, editor de MUNDIARIO y Mundiediciones, y un artículo de Judith Muñoz, adjunta al editor de MUNDIARIO y directora de Mundiediciones que muestran la pluralidad de opiniones y de visiones de una misma realidad. "Un denominador común indica que algo hemos hecho mal, probablemente entre todos. Pero sin una dirección clara no bastará  con que todos intentemos hacerlo bien. El Presidente del Gobierno, una vez que sabe que "si no hay salud, no hay economía", debe asumir ese liderazgo. La otra alternativa sería marcharse para que lo haga otra persona.", escribe José Luis Gómez en su prólogo en el que se pretende hacer una foto fija del momento pasado y el actual, reflexionando sobre las expectativas de futuro.

"Ya no suena Resistiré ni aplausos, no hay fiestas en los balcones, los muertos siguen (y suman), no en el hoyo, sino incinerados, y yo me niego a olvidar a los muertos, aunque sean desconocidos. El dolor nos hace humanso, la indiferencia es algo más propio de autómatas", sentencia Judith Muñoz al final de su artículo Los muertos solo los imaginamos, en el que se pretende ahondar en una memoria que olvida pronto y aprende poco.

Cristina Murgas ofrece en su historia 5 consejos para compartir el dolor que ha supuesto la pérdida, el confinamiento y/o la superación de esta enfermedad llamada Covid-19: “Quiero llevar un mensaje que sirva para compartir la descarga. Compartir el dolor para minimizar el impacto de esta crisis”.

Manuel García Pérez, exitoso co-autor del manual para opositores Comentario literario y lingüístico para opositores a lengua y literatura, nos regala un irónico y ágil  texto que saca una grata sonrisa al lector. A la frustración del momento que este profesor vivió “se añadía que amigos y conocidos nos relataban, inspirados por una felicidad bobalicona, qué constructivo estaba resultando el confinamiento y que, sin duda, había que repetir uno cada año para estrechar lazos emocionales (no sé que Coca Cola beben). Y, mientras tanto, en mi cabeza repicaba la cifra lapidaria de novecientos muertos al día y los gritos exaltados de mis hijos al otro lado del muro cuando perdían una partida tras otra al Fortnite” (extracto sacado del libro La Pandemia: viviencias y reflexiones).

Nazareth Castellanos, reputada neurocientífica junto a Cristina Alonso, directora del Instituto de Humanidades Francesco Petrarca, comparten la autoría de un texto sobre la importancia del saber. “Tener cierto bagaje de pensamiento ayuda a formarse un criterio amplio sobre las cosas y eso precisa formación”, cuenta en su artículo, escrito durante el confinamiento y que aboga porque las personas aprovechen para “aprender para comprender, comprender para no chocar”. Se trata de una apología del humanismo muy reveladora en los tiempos que corren.

Vicky Rego, desde Argentina, plasmó su confinamiento, uno de los más extensos del planeta – o el más extenso – en dos textos íntimos, divertidos y repletos de referencias culturales. “Hace más de cien días que estoy conmigo. Nos llevamos mejor que nunca. No digo ni un sí ni un no. Tenemos nuestros enfrentamientos, pero nos escuchamos, nos perdonamos cosas que antes nos exigíamos, nos gustamos y la pasamos bien. Lo bueno es que tenemos el mismo sentido del humor porque no hay nada peor que vivir con alguien que se ríe de cosas distintas. Hasta coincidimos en las elecciones literarias”. (Extracto sacado del libro La Pandemia: viviencias y reflexiones). Si usted es de los que pasó los peores meses de confinamiento en solitario, las historias de Vicky Rego son las suyas.

Ignacio Sánchez de León centró su relato en la nueva vida, esa “nueva normalidad” que si bien, hace un año parecía un tanto difusa, ahora es tangible. Ignacio ya hablaba en su texto de la crisis económica, la digitalización y la sostenibilidad y de cómo, algunas cosas, no cambian. Ironía y certera visión del futuro hacen de su artículo En la nueva vida, un fragmento muy incisivo de este libro.

Con Javier Puig nos adentramos en El oscuro regalo del confinamiento en el que nos ofrece un sentimiento muy íntimo que a buen seguro muchos de ustedes han experimentado e incluso protagonizado. No desvelaré más.

Juan José Prieto regala a los lectores una historia de amor y pasión en tiempos de coronavirus. Una historia singular, sin besos ni abrazos y en donde la pasión fluye entre balcones y redes 4G.

Y por último, Fernando Ramos, experimentado y curtido periodista relata su provechoso confinamiento para organizar los archivos de una vida. Se sorprenderán de la trayectoria de este profesional que MUNDIARIO tiene el gusto de contar entre sus colaboradores más destacados, como lo son prácticamente todos los autores que ponen su firma en este libro particular, en el que no se pretende contar unos hechos generales, sino vivencias personales y reflexiones íntimas sobre un suceso que ha sacudido nuestros cimientos vitales y al que aún hacemos frente, quizá sin saber ya muy bien cómo. Pero seguimos adelante y estos relatos quizá les hagan pasar un rato divertido, soltar alguna lágrima (se lo aseguro), y no olvidar porque para comprender la vida, hay que mirar hacia atrás y esperamos ayudarles en eso. @opinionadas en @mundiario

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