Costa Rica proyecta una economía sólida en el horizonte
Se espera que la economía costarricense crezca un 5,3% este año debido a la demanda internacional.
El crecimiento económico de Costa Rica en 2023 está proyectado en un sólido 5,3%, impulsado principalmente por una mayor demanda internacional, destacando el papel de Estados Unidos. Además, factores como el dinamismo en la construcción privada y la estabilidad en las tasas de interés contribuyen a esta perspectiva positiva.
El primer informe del Modelo de proyección Macroeconómico de Costa Rica, elaborado por el Centro Internacional de Política Económica (Cinpe) de la Universidad Nacional (UNA), anticipa una desaceleración en 2024, con una estimación de crecimiento del 3,6%. Esta proyección más conservadora contrasta con la estimación del Banco Central, que sitúa el crecimiento por encima del 5%.
Emmanuel Agüero, coordinador del estudio, señaló que la aceleración de la economía global y la inversión privada relacionada con la construcción respaldan una perspectiva optimista para el Producto Interno Bruto (PIB), superando incluso las expectativas del Banco Central.
Sin embargo, para el próximo año, los investigadores adoptan una postura más cautelosa, proyectando un crecimiento entre el 3% y el 3,5% en el consumo de los hogares. Esta predicción se basa en la mejora del ingreso disponible de las familias, impulsada por la disminución en el precio de los combustibles.
En cuanto al sector externo, Agüero advierte sobre posibles repercusiones en la economía costarricense en 2024 debido a las tasas de interés altas de la Reserva Federal (FED) y su impacto en la economía estadounidense.
El Modelo de proyección de Cinpe-UNA, que utiliza la misma metodología que el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la estimación del crecimiento global, incorpora el análisis público de la evolución de las tasas de interés internas y las finanzas del Gobierno.
Agüero destaca la importancia de la sostenibilidad de la deuda gubernamental y la continuación del ajuste fiscal como elementos clave para las proyecciones macroeconómicas. La reducción en las metas de obtención de superávit primarios se identifica como la principal amenaza interna para el crecimiento económico.
Los riesgos externos, según el informe, están vinculados a posibles conflictos bélicos y su eventual impacto en el costo de los hidrocarburos. Agüero recuerda que en 2022, la inflación alcanzó el 12%, impulsada por aumentos en los precios del transporte y alimentos debido al costo de los combustibles. En cambio, en el presente año, la disminución en el precio de los hidrocarburos ha contribuido a la baja en el índice de precios al consumidor (IPC). @mundiario



