Las claves para utilizar el crédito de forma responsable y beneficiosa
En el ámbito personal o familiar, cuando se maneja con responsabilidad, el crédito puede abrir puertas y brindar oportunidades.
La noción de "crédito" puede generar inseguridades en algunas personas, ya sea por la percepción de ser una carga económica o por la falta de conocimiento sobre cómo gestionar este instrumento financiero. No obstante, es importante reconocer que a diario se concretan numerosas operaciones crediticias que potencian la producción y dan impulso a la economía de una nación. En el ámbito personal o familiar, el crédito puede representar una oportunidad y abrir nuevas posibilidades, siempre y cuando se utilice de manera responsable y se cumpla con las obligaciones contraídas.
Con el propósito de ayudar a las personas a comprender el crédito y aprovechar al máximo sus ventajas, John Castro, gerente de crédito de Grupo Unicomer, ofrece orientación valiosa y proporciona las siguientes recomendaciones a considerar antes, durante y después de solicitar un crédito.
Antes de solicitar un crédito, es crucial que las personas evalúen si están en una posición adecuada para asumir el compromiso y la responsabilidad asociada con la adquisición de una deuda. Algunos pasos esenciales incluyen mantener un historial de pagos positivo, reducir las deudas existentes, establecer un presupuesto y contar con un fondo de emergencia. Castro enfatiza que es primordial garantizar que la institución financiera a la que se acude esté debidamente registrada y regulada, y que realice un proceso de evaluación adecuado para la aprobación del préstamo, asegurando que el solicitante posea la capacidad financiera para reembolsar la cantidad solicitada.
El especialista aconseja a los solicitantes no pedir un crédito excesivo que comprometa su capacidad de pago. Asimismo, destaca la importancia de leer detenidamente los términos y condiciones del contrato de crédito para comprender plenamente los pormenores del proceso.
Una vez que la persona califica para obtener un crédito y ha seguido las recomendaciones previas, el enfoque debe centrarse en la aplicación de las mejores prácticas durante el proceso de pago de la deuda adquirida. Algunas de estas buenas prácticas abarcan realizar pagos puntuales para mantener un historial crediticio positivo, efectuar pagos adicionales para reducir el monto principal rápidamente y ahorrar en intereses, mantener un registro de los pagos para evitar retrasos o errores en los pagos mensuales, y comunicarse con la entidad financiera ante dificultades financieras antes de incumplir un pago, explorando posibles soluciones.
Por último, existen acciones adicionales para administrar de manera efectiva la deuda y prevenir problemas financieros, tales como recibir educación financiera, elaborar un presupuesto, informarse para tomar decisiones acertadas y considerar la consolidación de deudas para simplificar la gestión de pagos. Es fundamental recordar que mantener una salud financiera sólida es esencial para alcanzar metas financieras y acceder a créditos de manera responsable. @mundiario



