Tres clavos en el pie no fueron impedimento para que Junior Oporta triunfara en el atletismo

Junior Oporta. / Mundiario
Junior Oporta. / RR SS

La edición COSTA RICA de MUNDIARIO entrevista, a fondo, a este atleta costarricense que fue abandonado por sus padres en Nicaragua.

Tres clavos en el pie no fueron impedimento para que Junior Oporta triunfara en el atletismo

Junior Oporta es un atleta y conferencista costarricense que ha tenido una serie de dificultades para poder llegar a ser quien es hoy. La historia de Oporta desde su nacimiento fue muy complicada, ya que su madre biológica lo abandonó, su abuela materna lo tiró a unos cañales y ahí conoció a su mamá de crianza, quien lo trajo de Nicaragua a Costa Rica para que pudiera tener una familia.

Junior tiene ahora 30 años y vive en la montaña de Piedades Sur de San Ramón. Es un atleta siempre con su humildad, su confianza en Dios y, sobre todo, con mucho positivismo, capaz de afrontar la vida para convertirse en un deportista motivador, pero sobre todo en la gran persona que es hoy en día.

“Se me metieron tres clavos en el talón del pie a faltando unos metros para llegar en la meta”, recuerda el atleta y conferencista Junior Oporta al relatar a la edición COSTA RICA de MUNDIARIO  su primera experiencia en una carrera. Oporta comenta también sus primeros pasos en el atletismo, su relación con su madre de crianza y los factores a seguir para ser quien es hoy en día.

– ¿En qué momento de tu vida decidiste practicar el atletismo?

– Fue algo difícil porque en el momento en el que lo hice no tenía pensado que iba a correr, no sabía qué me iba a topar con este deporte, porque en un mundo de pruebas donde te levantas todos los días en la madrugada, caminar dos horas y media o más, en medio de las montañas esto porque yo aún estaba en el colegio en duodécimo año en el Colegio Técnico Profesional de Piedades Sur, cuando en alguna ocasión me desperté a las 3:00 a.m. y dije: “Hoy es un buen día para dar lo mejor”, porque a pesar de que estaba viviendo una vida muy complicada no me lamentaba de lo difícil que estaba viviendo sino que agradecía. Ese día me desmayé en el colegio, era tanta la energía con la que andaba que me desmayé, me desperté y estaba en los brazos de un profesor, me estaba dando un chocolate, y me preguntó: "¿Te pasa algo?”, yo le comenté que me sentía sin propósito porque tenía que caminar mucho, comía sobros del colegio y el profesor me escuchó, cuando esto sucedió, él tuvo gran empatía por mí y fue a conocer mi casa y me dijo: “Junior tenés algo muy especial, tenés que seguir estudiando y le veo mucho talento en esas piernas”. Él practicaba atletismo y me dijo que si no me inscribía a una carrera y le dije “profe no sé qué es eso" pero le dije que si. El profe me dijo que consiguiera todos los implementos deportivos y lo único que conseguí eran unos burros pesados marca Caterpillar de un kilo cada uno, contaba con un pantalón de mezclilla, cortado de la rodilla para abajo, una camisa manga larga de color café que mi mamá había hecho y como los zapatos estaban despegados, lo que hizo fue meter tres clavos y darme el zapato derecho, con ello llegué al colegio, tenía que ir a Sarchí a competir, nunca lo había hecho porque es muy diferente caminar a correr.

 

Botas de atleta. / Mundiario
Botas de atleta. / RR SS

(Otros) tenían sus buenas tenis, sus uniformes y quizás una buena beca o tenían a alguien que les ayudara, pero yo no

Resulta que en Sarchí solo uno se clasificaba para la final de los 17 competidores y en medio de todo, al verse en las condiciones en las que estaba, un estudiante se le acercó a donde estaba y le preguntó: "¿Usted a qué viene aquí?".

– Y le respondí que a competir, a representar mi colegio, y él me dijo: “Usted no debería de estar aquí, debería estar matando cucarachas y ratones de la montaña en la que salió”. Me decían eso porque tenían sus buenas tenis, sus uniformes y quizás una buena beca o tenían a alguien que les ayudara, pero yo no.

– ¿Cómo fue aquella carrera?

– La competencia era de 5 kilómetros de campo traviesa, comenzó la carrera y yo solo seguía indicaciones, cuando ya venía bajando, avanzado los 4 kilómetros, cuando se me comenzaron a soltarse los zapatos llegué a la esquina de la plaza, avanzaba 6 metros, llegaba diagonal y cuando iba por los 100 metros el zapato derecho comenzó a soltarse más y más y cuando llegué al medio la suela se quedó sentada y “boom”: se me metieron tres clavos en el talón del pie faltando unos metros para llegar en la meta y en eso yo me cuestioné: “que rara es la vida", pero también me contesté la pregunta y me dije: "yo no vine a que se me metieran 3 clavos”, y de ahí tomé la determinación de llegar a la meta a pesar de los clavos y así inicié mi carrera ganando la competencia de los 17 estudiantes, esto sucedió hace 15 años. Me inicié por un desmayo, por las burlas por las condiciones de unos zapatos y de ahí dije qué raro este deporte pero voy a seguirlo practicando, no con la intención de algún día llegar  a ser el mejor pero si con la intención de sentirme libre cuando corría y eso me iba dando lo demás.

No son los zapatos ni las tenis los que a usted lo hacen una persona buena

– ¿Con un objetivo claro?

– Si fue muy claro: ponerme como objetivo de competir con los mejores, comenzar a entrenar a pagar un precio y sobretodo casarme con la disciplina porque esto a uno le abre las puertas a ser mejor y a competir, al inicio de cada sueño hay una dificultad grande, pero eso es lo que vale la pena, las cosas no caen debajo del cielo porque los grandes visionarios comenzaron de la nada para construir un todo, no tenía ni tenis para correr pero ahora sí. Aunque no son los zapatos ni las tenis los que a usted lo hacen una persona buena, sino es la actitud de la disciplina y la actitud de querer un cambio en la vida y mejorarlo a partir de todo lo que hago.

– ¿Cómo hiciste para que los comentarios negativos no te afectaran?

– En el transcurso de la vida ese tipo de personas van a existir siempre para bien o para mal, pero yo escuché comentarios negativos pero me encanta saber que parte del procedimiento del crecimiento es necesario toparnos con personas de este tipo, aprendí a escucharlas, aprendí a acercarme a ellas,  pero no ser dependientes de los comentarios de ellos. ¿Afecta? Claro que sí, en la casa y en el silencio uno llora, se siente mal, pero las personas que murmuraban cosas negativas ¿quiénes eran, qué modelo son? Si eran capaces de burlarse de alguien que estaba construyendo un sueño imagínese como pueden ser en realidad. Logré bloquear ese tipo de comentarios porque al fin quienes estaban siendo parte de la negatividad de ponerme la zancadilla, no estaban aportando nada para mi vida y quienes aportan algo mejor atesoraba esas palabras que me decían y dejé de darle importancia a los comentarios negativos. Que se quedaran con ellos porque no me pertenecían, una ventaja que he tenido es que me he aferrado mucho que lo que a mí me afecta de otras personas no puede ser bueno, quise agarrarme mucho de Dios para poder bloquear eso, porque si en aquel momento no hubiera estado agarrado de él, quizás todas esas mentes negativas me habrían bloqueado el sueño, pero cada vez que yo lo hacía me sentía muy feliz. Al final de la meta valdrá la pena seguir adelante.

– ¿Cómo era la parte de la alimentación de un deportista mientras se encontraba en la pobreza material?

– En muchas etapas, improvisé mi vida, a creer que todo estaba bien, porque quería estarlo, no podía comer un pinto con huevo ni salir con un grupo de personas a un restaurante, yo solo tenía arroz y frijoles, pero eso no es suficiente para darle duro a los entrenamientos ni en las competencias no podía quemar tantas calorías. Eso era cierto, limitante, no podía comer y por ende no entrenaba bien ni tampoco descansaba bien, por lo tanto mi cuerpo se hizo muy resistente a enfermedades y lesiones seguramente por los recitales y las chapias o la construcción que hicieron mi cuerpo uno difícil de enfermarse, pero en la parte alimentaría quería dar un 100% pero tenía que dar el 50% porque sabía que si entrenaba duro no había una alimentación apta, por lo tanto improvisaba pero cuando enfrentaba a los mejores no les aguantas el ritmo porque te hacen cambios de ritmo que uno no soporta ya que no hay buena alimentación, ni buen sueño ni buenos entrenamientos.

Junior Oporta. / Mundiario
Junior Oporta. / RR SS

Hay que ser realistas: no todo el tiempo la familia va a creer en uno

– ¿Cuál fue la posición de su mamá cuando le dijiste que ibas practicar el atletismo?

 

– Todas las luchas de mi vida: incluso la propia familia no te va apoyar porque no siempre se sentirán orgullosos, cuando ganaba si pero cuando perdía “ma es que quedé en 15vo lugar” los comentarios eran “eso no sirve”, “deje eso”... Porque hay que ser realistas: no todo el tiempo la familia va a creer en uno. Mi carrera fue silenciosa en casa y le enseñaba solo las cosas alegres, personas ajenas a mi familia eran las que más se alegraban porque mi familia estaba en un estado de vida de pobreza material sin comida, mucho sufrimiento y dolor y en medio de esas emociones cómo vas a apoyar a alguien cuando ni siquiera se ve la salida a algo mejor, cuando no ganaba mejor no mencionaba nada en la casa. Las grandes palabras no existían en realidad porque al inicio siempre cuesta que la gente crea y apoye.

– ¿Cuándo se sintió a nivel deportivo en su mejor momento?

– Yo en San Ramón cumplí un ciclo y pasé a un parte importante cuando cambié de entrenador con Cesar Lizano, me dio la oportunidad de entrar al equipo de él, me levantó, me dio el ritmo, creyó en mí y por tres años competí con los mejores sin miedo y uno de los trampolines importantes fue en Tamarindo en una competencia de 10 kilómetros donde llegaban los mejores y yo me inscribí, del puesto 10 pasé al segundo, hice una gran carrera pero faltando 400 metros me hicieron unos cambios de ritmo y me ganaron por 20 segundos pero esos 3 años fueron mi auge tenía 22 años, quedaba en los primeros lugares, ganaba relevos y había mucha admiración por mí en San Ramón. Entonces ya con eso me sentía vencedor y ese fue mi auge.

Junior Oporta. / Mundiario
Junior Oporta. / RR SS

– ¿Cómo has manejado la situación económica, el atletismo y los estudios?

– Creo que somos un complemento de todo, salvo que nazcas en cuna de oro o con un talento único y que te paguen miles de millones de dólares. Yo supe que no nací millonario, ni estuve en una cuna de oro, no puedo darme el lujo de decir que el atletismo me va a dar de comer, me alegro mucho al ver mi avance en los estudios porque yo dije “no gano bien en el deporte”, no es un deporte donde te harás millonario con una carrera, tampoco tengo ese talento para ser una estrella mundial, entonces yo dije a nivel deportivo lo equilibraré con el estudio, con el trabajo.

Me llaman de muchas empresas, escuelas, equipos de fútbol, ya que ¿quién no se desmotiva en la vida?

– ¿Quién es Junior Oporta hoy?

– Ahora estoy entrenando, estoy dando conferencias pero para poder darlas más allá de lo que usted vive, también hay que prepararse y por eso estudié programación neurolingüística y neurosemántica para poder desarrollarme a nivel de infancia, depresiones y varios asuntos que se requieren de una preparación para poder guiar a alguien. Me he graduado en muchos cursos, me llaman de muchas empresas, escuelas, equipos de fútbol, ya que ¿quién no se desmotiva en la vida?, ¿quién no se levantó un día y dijo “qué pereza”? Todos pasamos por problemas y a veces se cree que las personas exitosas no sufren, pero realmente si lo hacen: todos sufrimos por igual, los que tienen metas y quienes construyen metas porque a veces se ve difícil que esos sueños se hagan realidad, pero por eso me metí en este mundo para decirle a las personas que son capaces pero que deben realizar sacrificios para lograrlo; estoy en las conferencias y muy pronto en el coaching.

Junior Oporta. / Mundiario
Junior Oporta. / Mundiario

– En la parte del atletismo ¿cómo vas?

– En el atletismo ha pasado algo interesante, casi no he competido pero si estoy entrenando, ya vienen objetivos claros a nivel deportivo, me sigo levantando en la mañana para hacer el fondo, los cambios de ritmo, sigo las rutinas que mi entrenador, Mauricio Méndez, me indica. Esto lo realizo porque a partir del mes de setiembre voy a tener claro estar en el top de mi rendimiento para ganar competencias ya que gracias a Dios cuento con todos los implementos deportivos y el apoyo. Y si usted cuenta con todas las herramientas para hacer las cosas bien, ¿por qué no aprovecharlas? Seguí practicando deporte pero cuando uno llegaba al puesto décimo no le daban nada y si ganaba le daban 50 mil colones y hay que ser realistas: hay deportes por los cuales no se puede vivir por ellos, uno es parte de, pero hay que seguir estudiando, para que cuando dejes de practicar deporte si puedas tener futuro laboralmente hablando. Todo es un equilibrio, no se puede dejar una cosa por la otra para no lamentarse.

No hay que pagar el mal con el mal, sino el mal con el bien

– ¿Cuáles fueron las claves en tu vida para convertirte en esa persona que eres hoy?

– Hay tres puntos importantes. Cuando me di cuenta de que me encontraron en unos cañales abandonado por mi familia hay dos opciones: te quedas con el recuerdo del dolor y hacerte la víctima o piensas que estar en esos cañales significa un propósito muy grande para esta vida. Ponerse objetivos claros para trabajar en ellos y eso se llama fe porque trabajas en algo que será a futuro. Todos nacimos para cambiar nuestra realidad, no debemos andar con rencores ni hacernos víctimas porque si haces eso les das el gusto a las personas que te quieren hacer sufrir. La vida es muy corta y es tan única que no vale la pena echarnos a morir por A o B motivo. No quise repetir la realidad de vida, los hice una pelota, los tiré y dije: "Junior llegaste a la vida para hacer las cosas diferentes, transformar la realidad de vida para liberar la vida, perdonar a mis padres y a mí mismo porque no tengo la culpa que me hayan abandonado." No hay que perder el objetivo de donde salimos ni perder la identidad porque hemos venido sin nada y nos iremos sin nada, algo bueno siempre vendrá y hay que cambiar la mentalidad para lograr los propósitos. Haz de tus sueños y hazlo realidad, siempre humilde incluso con aquellos que le hicieron mal, no hay que pagar el mal con el mal, sino el mal con el bien. @crmundiario

Tres clavos en el pie no fueron impedimento para que Junior Oporta triunfara en el atletismo
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