Bikini navideño: el sándwich español que triunfa junto a los clásicos de Latinoamérica

Del bikini catalán al pan de jamón venezolano: los sándwiches festivos que salvan cualquier mesa navideña sin complicarse.

Bikini perfecto para Navidad. / Felicia Trujillo.
Bikini perfecto para Navidad. / Felicia Trujillo.

Hay platos que nunca fallan. Son los que llegan a la mesa sin pretensiones, sin listas infinitas de ingredientes ni discursos de alta cocina, pero que desaparecen antes de que nadie pueda tomarse la segunda copa. Los sándwiches, esos clásicos a veces infravalorados, son desde hace décadas los héroes silenciosos de las fiestas: reconcilian generaciones, llenan el estómago y, sobre todo, salvan madrugadas.

En España, este papel lo interpreta el bikini, ese sándwich de jamón y queso que trae recuerdos de infancia, bares de barrio y meriendas improvisadas. Su historia es curiosa: nació en Cataluña en los años cincuenta y debe su nombre al club nocturno “Bikini”, en Barcelona, donde se servía entrada la noche. Su éxito fue tal que el local no solo dio ambiente a las madrugadas, sino también nombre al plato.

La chef y autora puertorriqueña Doreen Colondres recuerda que en su casa existía la misma fórmula ganadora, aunque sin saber que tenía nombre español. “De chica, mi abuelo me lo preparaba”. Él también sabía que, con pan tostado y queso derretido, es difícil equivocarse.

Pero no solo en España se rinde culto a este tipo de bocados. En América Latina existe toda una constelación de sándwiches infalibles para las fiestas: sencillos, abundantes, fáciles de preparar y capaces de alimentar multitudes sin complicaciones.

Un viaje festivo por Latinoamérica

En Puerto Rico, el imprescindible es el sándwich de mezcla: un untado cremoso, suave y de color entre rosado y naranja que se sirve en triángulos diminutos o cuadritos. Es casi obligatorio en bautizos, cumpleaños y, por supuesto, Navidad. Llega frío a la mesa y desaparece de las bandejas en cuestión de minutos.

En Argentina, el sándwich de miga reina en las celebraciones. Finísimo, ligero y siempre frío, suele ser de jamón y queso, aunque en estas fechas aparecen versiones con espárragos para aportar algo de equilibrio entre tanta empanada, asado y pan dulce.

Venezuela aporta uno de los grandes iconos del recetario navideño: el pan de jamón. Más cercano a un brazo gitano salado que a un sándwich clásico, combina pan, jamón, pasas y aceitunas en un rollo que huele a Nochebuena y a receta familiar compartida.

En Perú, la estrella puede ser la butifarra: pan relleno con jamón del país o papada de cerdo marinada en ají panca y especias, mayonesa casera y salsa criolla. Es el salvavidas perfecto cuando la fiesta se alarga y aún queda conversación para rato.

Y en Cuba, el media noche en versión mini es casi un himno. Más pequeño y suave que el clásico sándwich cubano, se rellena de cerdo, jamón, queso suizo, mostaza y pepinillos, se prensa y se sirve bien caliente. Es uno de esos bocados que lo tienen todo: sabor, nostalgia y capacidad para contentar a todo el mundo.

Al final, si algo une a todos estos países es la certeza de que un buen sándwich tiene un superpoder: hace feliz a la gente sin complicaciones.

Un bikini con sabor navideño (y toque menorquín)

Para estas fiestas, Doreen Colondres propone elevar el clásico bikini con una combinación que funciona especialmente bien: jamón serrano, queso Mahón y mantequilla de membrillo. El contraste dulce y salado cambia de liga al sándwich sin convertir la receta en algo complicado.

“Es otro nivel, pues combina el dulce con el salado. Una receta que saca aplausos sin mucho esfuerzo”. Y, sobre todo, un recurso perfecto para recibir visitas, improvisar una cena o alargar la sobremesa sin tener que encender de nuevo el horno.

Receta: bikini de serrano, queso y mantequilla de membrillo

Ingredientes:

  • 4 rebanadas de pan de brioche sin corteza
  • 4 lonchas de jamón serrano
  • 2 lonchas finas de queso Mahón (también se puede usar mozzarella u otro queso que funda bien)
  • 2 cucharadas de mantequilla sin sal
  • 1 onza de dulce de membrillo
  • 1 cucharada de mantequilla a temperatura ambiente (para mezclar con el membrillo)

Preparación:

Para la mantequilla de membrillo, tritura el dulce de membrillo con la cucharada de mantequilla blanda hasta obtener una pasta suave. Lo que sobre se puede dar forma con ayuda de papel film y guardar en la nevera para otros usos.

Calienta una sartén a fuego medio–alto y tuesta primero el pan. Usa una espátula para aplastarlo ligeramente, de manera que quede más fino y bien dorado. Retira las rebanadas y, en la misma sartén, agrega un poco de mantequilla de membrillo, el queso y el jamón. Coloca el otro pan encima, tapa y cocina unos minutos a fuego medio.

Presiona ligeramente hasta que el exterior esté crujiente y el queso se haya derretido en el interior. Retira, corta en triángulos y sirve de inmediato, bien caliente.

Un respiro entre tanta fritura

En medio de tanta fritura, grasa, arroces y platos contundentes, estos sándwiches navideños cumplen una función vital: son un respiro sabroso, sencillo y democrático. No requieren grandes alardes, se adaptan a casi todos los gustos y se pueden preparar con antelación.

A veces, entre una bandeja de canapés y otra, lo único que necesita una fiesta para funcionar es precisamente eso: un buen sándwich que llegue a la mesa a tiempo. @mundistyle

Comentarios