Atípico en A Coruña: el restaurante de autor que desafía lo convencional

En Atípico, Miguel Vázquez convierte la cocina gallega en un espectáculo creativo que sorprende cada día.

Sardina ahumada en tosta, de Atípico. / M.M.
Sardina ahumada en tosta, de Atípico. / M.M.

En el corazón de A Coruña, Atípico ofrece una experiencia gastronómica que hace honor a su nombre. Ubicado en la calle Oliva, este restaurante lleva un año y medio deleitando a sus comensales con una propuesta culinaria que fusiona la tradición gallega con toques de innovación audaces, obra del chef Miguel Vázquez. Cada plato es un reflejo de su creatividad inagotable, y la carta cambia casi a diario para sorprender y cautivar con productos frescos de mercado.

La historia del chef: de la cocina del Ejército a los fogones de Atípico

Miguel Vázquez descubrió su pasión por la cocina de una manera poco convencional, en el Ejército. “Me lesioné y me metieron en la cocina. Era un niño que no sabía qué hacer y ahí descubrí que me gustaba”, comenta el chef. Tras formarse en hostelería en Foz, inició un recorrido que lo llevó por algunos de los templos de la alta cocina, como el restaurante de Pedro Subijana, el triestrellado Akelarre de San Sebastián, y otros destacados como A Estación en Cambre y El de Alberto en A Coruña. Esta experiencia le ha permitido dominar técnicas y conceptos que ahora adapta a su visión en Atípico, una propuesta con la que busca romper las normas de la cocina tradicional.

Una propuesta gastronómica única: Menú degustación y carta cambiante

La oferta de Atípico se centra en un menú de degustación de diez pases y en una carta con opciones que varían constantemente. Este enfoque permite que cada visita sea una experiencia diferente, adaptada a los productos frescos de temporada y a la creatividad del chef.

Entre sus platos más aclamados están los callos de bacalao con verdinas de Lourenzá, una original reinterpretación de los callos gallegos que elimina los garbanzos y aporta la suavidad de las verdinas. Otro ejemplo de su visión transgresora es el prepostre de merengue, guisante y menta, una combinación poco común que desafía la tradición de terminar las comidas con dulce. "Me gusta romper ciertas normas culinarias", comenta Vázquez, “hay que dar puntos divertidos”.

Compota de manzana con galleta de maíz. / M.M.
Compota de manzana con galleta de maíz. / M.M.

En la carta, además, destacan algunos platos que ya se han convertido en clásicos entre sus comensales, como la ensaladilla picante con caballa ahumada, el pulpo asado con caramelo dulce de pimentón picante y el steak tartar de solomillo de ternera, que adereza con piñones y emulsión de albahaca y anchoas.

La experiencia Atípico: Tradición gallega con un giro moderno

La comida en Atípico es tan dinámica como su carta. En una reciente visita de amigos en un lunes de octubre, la mesa se llenó de platos que mostraban la versatilidad del menú semanal. Los mejillones de Lorbé en escabeche de zanahoria, la rosita de sardina ahumada con queso San Simón y mayonesa de ajo negro, las patatas al pimentón con torreznos atípicos, y la galleta de maíz frito con compota de manzana son solo una muestra de la variedad y creatividad que Vázquez pone en cada propuesta. Cada plato sorprende por su combinación de sabores, texturas y técnicas de preparación, fusionando lo mejor de la gastronomía gallega con giros originales y contemporáneos.

Torreznos atípicos. / M.M.
Torreznos atípicos. / M.M.

La filosofía de Atípico: Innovación constante y respeto al producto

Miguel Vázquez vive la cocina como un ejercicio de libertad creativa. "Todavía no he terminado un menú y ya estoy empezando a darle vueltas al siguiente. La vida se mueve, cada día es diferente… No puedes quedarte quieto, y menos en esta ciudad", explica Miguel en una entrevista en La Voz de Galicia. Su compromiso con el producto fresco y local es fundamental, y cada plato nace del respeto por la calidad y por la conexión con las raíces gallegas, aunque siempre bajo su toque personal.

Mejillones de Lorbé. / M.M.
Mejillones de Lorbé. / M.M.

Conclusión: Atípico, una parada obligada para los amantes de la buena cocina en A Coruña

Atípico no es solo un restaurante, sino una experiencia para quienes buscan algo diferente y auténtico en A Coruña. La pasión de Miguel Vázquez y su constante innovación hacen que cada plato invite a disfrutar y a redescubrir la cocina gallega desde un ángulo nuevo. Para quienes quieran explorar la alta cocina gallega con un toque transgresor, Atípico es una parada imprescindible. @mundistyle

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