El impacto sonoro de La zona de interés como nunca antes visto

Johnnie Burn, diseñador de sonido, compiló un extenso documento de investigación para recrear los horrores diarios que sucedían más allá del jardín de la familia Höss.
La zona de interés. / A24
photo_camera La zona de interés. / A24

El diseñador de sonido, Johnnie Burn, compiló un extenso documento de investigación para recrear fielmente los horrores diarios que sucedían más allá del jardín de la familia Höss. La película, bajo la dirección de Jonathan Glazer, enfrenta el desafío de la disonancia entre las vidas cotidianas de los Höss y los horrores del Holocausto que optan por ignorar.

Burn debió crear sonidos que evocaran la violencia sin que el público se acostumbrara, un equilibrio complicado. Tras una proyección de prueba, ajustaron los sonidos para reflejar más fielmente la ocupada actividad del campo de concentración Auschwitz.

Para lograr el realismo acústico, el equipo de sonido viajó por Europa, capturando sonidos extremos y reales que complementaran la ambientación. Se esforzaron por no influir en la actuación o edición, manteniendo dos películas separadas: la visual y la auditiva.

Esta audaz estrategia busca resaltar la banalidad del mal y confrontar al espectador con la crueldad humana. La película desafía a los espectadores a sentir lo que no pueden ver y a ver lo que los personajes no sienten, planteando el peligro de ignorar los sonidos que nos rodean.

Al enfocarse en los detalles acústicos, Burn y su equipo recrearon meticulosamente el mundo sonoro de Auschwitz. Su investigación minuciosa y la incorporación de sonidos extremos, como testimonios reales y el constante zumbido de maquinaria, generaron una experiencia sensorial impactante.

La intención fue no guiar la actuación ni la edición con estos sonidos, sino crear un mundo sonoro independiente que complementara la narrativa visual. Esta estrategia de narrativa sonora independiente busca ofrecer una experiencia aún más impactante y auténtica al espectador, revelando el poder del sonido para intensificar la representación cinematográfica.

La película, a través de su diseño sonoro inmersivo, pretende cuestionar la complacencia del espectador y subrayar la importancia de no ignorar los sonidos a nuestro alrededor. @mundiario