Seguridad alimentaria, no existe el riesgo cero
La palabra seguridad, prevención, adelantarse al riesgo… son términos que están muy en boga últimamente (solo hay que recordar la reciente dana en Valencia).
Nuestra vida, para estar feliz y tranquilos, necesitamos previsión y seguridad en todos los aspectos de nuestra vida.
Es difícil, por no decir imposible, poder predecir todo en nuestra vida, prever para no sufrir enfermedades, accidentes de cualquier tipo, desastres naturales o no naturales, ruinas, ciberataques, robos… El riesgo 0 no existe.
Nadie ni nada te va a garantizar que en la vida no vas a sufrir ningún riesgo, sea del tipo que sea, despúes de esta realidad, vendrán cómo no las compañías de seguros, aunque éstas reparan, no arreglan el desastre mayor, y ¿saben ustedes qué tipo de empresas son de las que más facturan en España? Acertaron, las compañías de seguros. (Algo tiene el agua cuando la bendicen)
La prevención en seguridad alimentaria tiene como objetivo proteger la salud del consumidor y es clave para prevenir (o reducir) la aparición enfermedades derivadas por comer alimentos en malas condiciones o por la falta de higiene en el servicio alimentario, necesitamos reducir los factores de riesgo y de esta forma detener o atenuar sus consecuencias.
Cuando se crea un negocio de alimentación (tienda, abacería, bar, hamburguesería, pizzería, restaurante…), es necesario introducir métodos de trabajo que ayuden a garantizar una buena higiene alimentaria desde el principio ya que esencial para avalar que los alimentos que se sirven sean seguros para el consumo. Ayuda a prevenir intoxicaciones alimentarias.
Gracias fundamentalmente a legislaciones como el Reglamento 852/24 y RD 1021/22, obligan a todas los negocios del sector alimentario a llevar unos controles de prevención para la seguridad alimentaria del consumidor. Son las inspecciones sanitarias de los veterinarios (a veces farmacéuticos), los que controlan que estas legislaciones se cumplan en cada local alimentario.
Muchas somos las empresas, que como la mía (BROZAM), nos dedicamos a establecer pautas preventivas para la seguridad alimentaria en éste tipo de locales, pero no nos confundamos, y volvemos al principio de éste artículo, el riesgo 0 no existe, desgraciadamente, lo que intentamos hacer con nuestro trabajo es minimizar el riesgo posible y para ello es más que importante que el personal del local sepa entender y asimilar el porqué de las normas, sin este entendimiento y sin su responsabilidad en esta seguridad alimentaria, es como plantar en el desierto...
Para muestra un botón (un picadillo, mejor que es más rico)
Se marcan pautas a seguir, por ejemplo, se explica al personal de un bar con cocina, cómo debe ser la limpieza de vegetales que se van a consumir crudos; tomates, pimientos, lechugas… proceden del campo, con tierra, parásitos, microorganismos patógenos de la tierra y aguas de riego, fertilizantes… incluidos. Si por ejemplo, vas a realizar un picadillo, en donde los elementos vegetales no van a sufrir un tratamiento de calor (el choque térmico mata los microorganismos existentes en los alimentos), y no lavas adecuadamente estos vegetales con una inmersión en agua y lejía apta para uso alimentario, unos minutos (luego habrá que enjuagar abundantemente los vegetales), probablemente estarás pasando al consumidor microorganismos y fertilizantes de la tierra donde han crecido.
Sigo siempre insistiendo en que el equipo dentro de un local de restauración, debe cumplir normas y sobre todo ser consciente y responsable, que en sus manos y en su trabajo, está la seguridad alimentaria tan importante y necesaria para nosotros los consumidores.
Seguiremos hablando de la importancia de la seguridad alimentaria, que tanto nos afecta, dentro como fuera de casa. @mundiario


