Diego González Rivas en la Cope: la fundación que cura el mundo
El doctor González Rivas comparte en la cadena Cope su revolución quirúrgica y el impacto de su fundación, que lleva esperanza alrededor del mundo.
En MundiStyle, siempre hemos creído que el bienestar empieza con historias que transforman, y hoy, 5 de marzo de 2025, Diego González Rivas nos ha dado una para guardar en el corazón. El cirujano gallego, pionero de la técnica Uniportal VATS, visitó Herrera en COPE para hablar con Alberto Herrera, horas antes de presentar su libro Curando el mundo: Diario de un médico nómada en el Colegio de Médicos de Madrid.
Entre anécdotas de quirófanos en 136 países y su visión del futuro de la cirugía, Diego puso el foco en lo que realmente importa: la Fundación que lleva su nombre y que, desde A Coruña, está cambiando vidas en los rincones más duros del planeta.
Un camión que salva vidas
“La Fundación nació para que no tenga que sufrir en África cuando voy a operar”, confesó Diego en COPE, y su voz resonó con la fuerza de quien ha visto demasiado. La Fundación Diego González Rivas, creada con la ayuda de su directora Carla, es mucho más que un proyecto: es un sueño hecho realidad. Su joya es la primera unidad móvil quirúrgica del mundo para cirugía mínimamente invasiva, un camión dotado de tecnología de punta que permite operar con garantías en lugares donde la luz se va y los recursos escasean. “Es un camión con toda la tecnología. La primera misión fue en Ghana el año pasado, y ahora, en abril, nos vamos a Costa de Marfil”, explicó Diego.
El impacto de la Fundación se sintió en COPE con un mensaje que emocionó al propio Diego. Carla, la directora, grabó un audio que Alberto Herrera reprodujo en directo: “Hola, Diego. La verdad es que es imposible olvidar aquel día en que me hablaste de tu sueño de tener una unidad móvil para operar con garantías en África. Me quedo con tu fortaleza, física y mental. Siempre tranquilo, enfocado, firme, sin importar las dificultades. Nos sentimos profundamente orgullosos de formar parte de este camino contigo, porque al final lo que importa es salvar vidas, y eso es lo que haces todos los días”. Diego, visiblemente conmovido, respondió: “Carla fue quien me dio la idea de que la Fundación tenía que ser una realidad. Yo lo veía complejo, pero ella me dijo ‘vamos a hacerlo, yo te ayudo’. Y tuvo la idea de la unidad móvil”.
Esta unidad móvil nació de una necesidad que Diego vivió en carne propia: operar en hospitales sin condiciones, como en Sierra Leona 2024, donde describió un hospital como “un almacén de enfermos” sin toma de tierra, obligándole a abrir a un paciente tras fallar la tecnología que llevaba. La Fundación no solo lleva equipos de alta definición, grapadoras y suturas a países como Liberia o Sierra Leona, sino que también forma a equipos locales, dejando un legado de conocimiento. “Queremos que no dependan de nosotros, que puedan seguir solos”, dijo, subrayando su misión de autonomía.
Una técnica que cambió la cirugía torácica
Diego González Rivas no es un cirujano cualquiera. “Es como ver jugar a Messi”, dicen quienes operan con él. En 2010, realizó la primera cirugía de cáncer de pulmón del mundo con una sola incisión de 2-4 cm, revolucionando la cirugía torácica. “Antes, se hacía una incisión grande, separando las costillas. El dolor podía durar de por vida, con un postoperatorio larguísimo”, explicó a Alberto Herrera. Con su técnica Uniportal VATS, los pacientes reciben el alta en 2 días, y el dolor se reduce drásticamente. “La clave es conocer los movimientos exactos para que todo fluya”, detalló Diego, quien ha viajado 87,000 km desde enero para enseñar esta técnica en 136 países —un récord mundial.
Pero su innovación no se detiene. En 2021, Diego dio un paso más con la robótica Uniportal, adaptando brazos robóticos como el DaVinci y ahora el Shurui, un robot chino con un solo brazo que se mueve “como una serpiente” dentro del tórax. “Es una revolución. Con una incisión de 2.5 cm, llega a todos los ángulos”, afirmó. Y el futuro está cerca: la telecirugía. “Estamos desarrollándola. Desde Shanghai podré operar a un paciente en Madrid con una buena conexión”, reveló, abriendo una ventana al porvenir de la medicina.
Operando en el límite: de Gaza a Congo
La entrevista en COPE también mostró el lado más humano de Diego. “Siempre me ha costado encajar el sufrimiento de los demás”, confesó, recordando cómo su madre enfermera lo llevó a elegir la cirugía para “aliviar el dolor”. Esa empatía lo ha llevado a operar en condiciones extremas. En Gaza, en 2020, entró durante la pandemia con un permiso especial cuando nadie más podía. “Fue muy duro. Oía drones por la noche. Operamos a un chico de 18 años herido de bala, sangrando 2 litros. Lo abrimos a la carrera y le salvamos la vida”, relató. Pero también enfrentó apagones: “Estás operando, se va la luz y pierdes el control. Solo puedes esperar y rezar”.
En Congo, coincidió con la visita del Papa Francisco, quien también lucha con su salud. Diego, que ha operado en el hospital Gemelli de Roma, compartió que el Papa se recupera de una infección respiratoria tras una lobectomía por tuberculosis hace décadas. “A su edad, una neumonía es preocupante, pero evoluciona bien”, dijo con cautela.
Historias que curan: Broncano, una niña y un sueño
Diego también habló de casos que han marcado su carrera. En 2022, operó a David Broncano de hiperhidrosis (sudor excesivo), una cirugía torácica mínimamente invasiva que corta el nervio en el tórax. “Fue un paciente tranquilo. Se vino a cenar con nosotros ese mismo día, mirando sus manos y diciendo ‘ya no sudan’”, contó entre risas. Más emotivo fue el caso de una niña de 12 años en Congo, con una llave en el pulmón durante dos años. “La operamos con una incisión de 2 cm, le reconstruí el bronquio y a los tres días se fue a casa. Le dije: ‘Por fin puedes entrar en casa después de dos años’”, bromeó Diego, subrayando cómo en España esto se habría resuelto en un día.
Pero el momento más conmovedor vino al final, con un mensaje de su primera paciente con la Fundación. “Hace dos años me salvó la vida y la de mi hijita que llevaba en el vientre”, dijo desde Perú. La mujer, desahuciada tras dos cirugías fallidas por un tumor carcinoide, contactó a Diego por redes sociales. La Fundación pagó su viaje a A Coruña, donde Diego le extirpó el tumor. “Vino embarazada de 4 meses. Fue arriesgado, pero nació una niña preciosa que ya tiene dos años. Las vi hace poco en Perú”, relató, con la voz cargada de emoción.
Un libro para cambiar el mundo
Hoy, Diego presenta Curando el mundo a las 20:00 en el Colegio de Médicos de Madrid, con entrada libre. “Es un placer contar estas anécdotas”, dijo en COPE, invitando a todos a unirse. El libro recoge su viaje, desde Gaza hasta Sierra Leona, y su sueño de un mundo mejor. “¿Cómo harías un mundo mejor desde tu profesión?”, dejó como pregunta para el próximo invitado, resumiendo su filosofía: pequeñas acciones que transforman. @mundistyle


