Foosh impulsa un nuevo lujo desde la uva: conecta farmacia, territorio y dermocosmética circular

Una línea farmacéutica biodegradable nacida del orujo de uva que devuelve valor al campo.

Albert Tapé presenta el modelo circular de Foosh en el evento A Flor de Piel en A Coruña. / Mundistyle.
Albert Tapé presenta el modelo circular de Foosh en el evento A Flor de Piel en A Coruña. / Mundistyle.

¿Y si una crema no solo cuidase la piel, sino también el paisaje? En A Coruña, en el evento A Flor de Piel —esa jornada que mezcla ciencia, emoción y comunidad— Albert Trapé presentó Foosh: un proyecto que recupera el orujo de uva para transformarlo en activos farmacéuticos biodegradables. Un lujo ambicioso que aspira a reconectar farmacia, campo y consumidor.

Cuando otros ven desperdicio, Foosh ve materia prima

“A Flor de Piel” no es un congreso convencional: es una experiencia sensorial que pone piel, emoción y ciencia en el centro. Allí, Trapé reveló cómo Foosh recoge subproductos agrícolas del vino —orujo, pepita— y los transforma mediante biotecnología en antioxidantes potentes y clínicamente evaluados. El enfoque no es crear más, sino reutilizar con sentido.

La uva como entrada para reescribir el campo

El proyecto va más allá del vinícola: plantea un ecosistema circular que incorpore otras materias primas como cáscaras de naranja o residuos olivareros. Foosh destina un 5 % de sus beneficios a un fondo que reinvierte en el sector primario para corregir desigualdades estructurales.

Lujo consciente: profundo, sensorial, disponible en farmacia

No es lujo de escaparate, es lujo con responsabilidad. Foosh ya está en spas de hoteles como Majestic o cadenas con prestigio, pero apuesta por el canal farmacéutico como plataforma: donde la piel se cuida con respaldo, consejo y ciencia.

Envases que se disuelven: el reto del residuo cero

Frente a los 120.000 millones de envases de uso único que produce la cosmética al año, Foosh propone una salida radical: envases biodegradables que desaparecen en el contenedor marrón. Y va más allá: desarrolla un bioplástico fermentado por bacterias que imita textura plástica pero se integra al compost.

Qué aporta esto a tu piel, farmacia y territorio

  • Para el consumidor: resultados clínicos, activos rastreables y conciencia ambiental.
  • Para el farmacéutico: una marca con discurso claro, diferenciación y conversión.
  • Para el mundo rural: ingresos adicionales, innovación local y conexión con mercados emergentes.

Lo que empezó como cosmética es ahora un puente entre lo que cultivamos y lo que somos. @mundistyle

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