Alberto Fernández reprocha a Biden las exclusiones en la Cumbre de las Américas
El mandatario argentino ha criticado que los gobiernos de Cuba, Nicaragua y Venezuela no hayan sido invitados, y ha exigido un cambio de reglas para la próxima edición.
Un día después de un efusivo abrazo que retrasó la fila para tomarse fotos con el presidente Joe Biden y su esposa, Jill Biden, el mandatario argentino, Alberto Fernández, ha arremetido contra su homólogo en la segunda jornada de la reunión de alto nivel de la Cumbre de las Américas, por no haber extendido invitaciones a los presidentes de Cuba, Nicaragua y Venezuela, por considerarlos gobiernos dictatoriales.
Fernández tomó la palabra por primera vez este jueves, en medio del cónclave al que sólo asistió una veintena de jefes de Estado y de Gobierno, mientras que los demás enviaron a sus cancilleres en repulsa a la gestión de Joe Biden. Apenas arrancó el discurso del presidente, Fernández le reprochó a su homólogo estadounidense, frente al micrófono y los demás asistentes, que Miguel Díaz-Canel, Daniel Ortega y Nicolás Maduro no hayan acudido a la cumbre.
“Lamento que no hayamos podido estar presentes todos los que deberíamos estar en este ámbito tan propicio para el debate”, ha dicho en defensa de los países que, de acuerdo con la Casa Blanca, fueron excluidos del cónclave debido a su historial de delitos de lesa humanidad y por haber faltado a la Carta Democrática de las Américas.
“Cuba soporta un bloqueo de más de seis décadas impuesto en los años de la Guerra Fría y Venezuela tolera otro mientras que una pandemia que asola a la humanidad arrastra consigo millones de vidas, con medidas de ese tipo se busca condicionar a gobiernos, pero en los hechos solo se lastima a los pueblos”, ha dicho Fernández, ante la seria mirada de Biden y de la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris.
Fernández propone una reforma de la OEA
En el marco de la III Cumbre de las Américas, celebrada en Canadá en 2001, los países asistentes acordaron entonces que las invitaciones a las cumbres debían extenderse únicamente a las democracias del continente. Pero esto ha sido obviado por los gobiernos de turno que mantienen una afinidad hacia el eje bolivariano en la región, amenazando con boicotear la cumbre si La Habana, Managua o Caracas eran excluidos de un cónclave.
“Definitivamente hubiésemos querido otra Cumbre de las Américas. Para que esto no vuelva a suceder, quisiera que quede sentado en el futuro que el hecho de ser país anfitrión de la cumbre no otorga la capacidad de imponer un derecho de admisión sobre los países miembros del continente”, reclamó el líder argentino.
Fernández, quien ostenta la presidencia temporaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), ha abogado por esta plataforma en medio de la cumbre, gestionada por la Organización de los Estados Americanos (OEA), que en los últimos años se ha ganado el descontento de los países gobernados por la izquierda, ante la intolerancia de este organismo ante los regímenes autocráticos de la región.
El presidente prosiguió, emitiendo una crítica directa hacia el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, a quien acusó de haber facilitado el ascenso de Jeanine Añez en Bolivia. “La OEA, si quiere ser respetada y volver a ser la plataforma política regional para la cual fue creada, debe ser reestructurada removiendo de inmediato a quienes la conducen”, ha amenazado Fernández.
Los aliados bolivarianos cargan contra Biden
Sorpresivamente el primer líder que defendió a los países excluidos de la cumbre fue Johnny Briceño, el primer ministro de Belice. Tras el mandatario centroamericano otros jefes y cancilleres afines a estos regímenes salieron en su defensa, como el presidente chileno Gabriel Boric o el canciller mexicano Marcelo Ebrad, quien acudió en representación del mandatario Andrés Manuel López Obrador, que declinó la solicitud de EE UU y ha encabezado el boicot d este año.
La alocución de Fernández culminó cumpliendo una de las peticiones que le había hecho públicamente el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, de que invitara directamente al presidente Joe Biden a una cumbre de la Celac, un organismo que aglutina a todos los países del hemisferio occidental con la notable excepción de EE UU y de Canadá.
Maduro había encomendado a Fernández ser la “voz de Venezuela” y del resto de los países latinoamericanos y caribeños ante la reunión de más alto nivel. “Me parece muy bien que lleve la voz de América Latina y el Caribe a la reunión de las Américas... vamos a estar bien representados en la voz del presidente Alberto Fernández... el presidente Fernández es un hombre valiente, que lo que cree lo defiende; y él está en contra de la exclusión”, dijo Maduro días antes de la cumbre.
Maduro viaja a Argelia en plena tensión con España
En medio de su sorpresiva gira euroasiática, Nicolás Maduro se ha desviado de continente, llegando inesperadamente a Argelia, en medio de las tensiones que el país magrebí mantiene con España debido al giro de la postura del Gobierno (de Pedro Sánchez) respecto al conflicto por el Sáhara Occidental.
Maduro conversó con el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, con quien acordó nuevos pactos bilaterales en sectores diversos, incluyendo el económico. El líder chavista anunció la puesta en marcha de una ruta aérea directa entre Argel y Caracas, así como su compromiso a la petición del Gobierno de ayudar a que la nación palestina “construya” su propio Estado con la capital en Jerusalén.
A todo esto, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha cancelado urgentemente su viaje a Los Ángeles, donde iba a participar como cabecilla de la delegación observadora española, invitado por el propio Joe Biden. Según se pudo conocer, Albares estaría viajando inmediatamente a Bruselas, para reunirse con Valdis Donbrovski, vicepresidente económico de la Comisión Europea tras la congelación de pactos comerciales entre Argelia y España.
Albares acudiría inicialmente a la IX Cumbre de las Américas como observador, después de que Biden estuviera considerando a España como una ficha clave en los pactos a alcanzar en la Declaración de Los Ángeles, especialmente en el aspecto migratorio. @mundiario