Este es el año en que Ozempic está cambiando la forma en que vemos la comida

El auge de los medicamentos para bajar de peso como Ozempic está revelando una verdad sobre la relación con la comida y su consumo.
Ozempic. / RR SS.
Ozempic. / RR SS.

Este año ha marcado un cambio notable en la percepción de la comida gracias a medicamentos como Ozempic, que están transformando la forma en que la gente aborda su relación con la alimentación.

Ozempic, es el nombre comercial de un medicamento cuyo principio activo es la semaglutida. La semaglutida es un análogo del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1) que se desarrolló originalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2. Fue desarrollado por Novo Nordisk, una compañía farmacéutica danesa, y ha sido aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) y otras agencias reguladoras en varios países para el tratamiento de la diabetes tipo 2, así como para el control del peso en personas con sobrepeso u obesidad.

La creciente popularidad de medicamentos para la pérdida de peso ha puesto de manifiesto una realidad sobre nuestra conexión con la comida y el consumo. Además de Ozempic, existen otros medicamentos como Wegovy, Mounjaro, Saxenda y Zepbound. Estos medicamentos fueron recetados a alrededor de 9 millones de personas para finales de 2022 y, a finales de 2023, aproximadamente el 1,7% de los estadounidenses tomaron alguno de estos medicamentos. 

El aumento en la demanda ha llevado a la aparición de nuevas empresas que afirman poder acceder a estos medicamentos evitando los procesos médicos convencionales. Sin embargo, el alto costo, que oscila entre 900 y 1300 dólares por mes, puede limitar su accesibilidad.

Estos medicamentos han sido aclamados como una solución milagrosa para tratar a personas con diabetes o prediabetes, pero su creciente popularidad se debe principalmente a su capacidad para ayudar en la pérdida de peso. Se proyecta que aproximadamente el 7% de la población estadounidense, es decir, 24 millones de personas, estarán tomando alguno de estos medicamentos en aproximadamente una década. Sin embargo, surge un debate sobre su prescripción a adolescentes y niños.

Al mismo tiempo, la sociedad se encuentra en un constante conflicto entre el deseo de consumir y el deseo de controlar ese consumo. La disponibilidad de medicamentos como Ozempic, que actúan activando una hormona que controla la saciedad, plantea la posibilidad de controlar tanto la alimentación como otros impulsos de consumo, como el alcohol y los cigarrillos.

Este cambio en la forma en que abordamos el consumo excesivo destaca la influencia de factores socioeconómicos y genéticos en nuestros hábitos alimenticios y en nuestra salud en general. Sin embargo, la lógica detrás de Ozempic sugiere que tomar el control con este medicamento puede cambiar nuestro destino, ofreciendo la posibilidad de alcanzar estándares físicos idealizados y los beneficios asociados, independientemente de nuestros hábitos alimenticios actuales.

Aunque Ozempic ha sido revolucionario para muchos, su popularidad puede alimentar una cultura de consumo que algunos utilizan precisamente para combatir. Además, a medida que más celebridades admiten haber tomado estos medicamentos, se normalizan como una forma de mantener y alcanzar estándares corporales poco realistas. Sin embargo, al eliminar el deseo humano de consumir, corremos el riesgo de perder una parte fundamental de nuestra conexión con los demás.

Y ustedes, ¿qué opinan?  @mundiario

 

 

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