Tsipras dimite y adelanta las elecciones para poner fin a la rebelión en Syriza
“Sé que no logramos todo lo que prometimos pero hemos salvado al país, diciendo a Europa que la austeridad debe terminar”, se justifica al anunciar la convocatoria electoral.
“Sé que no logramos todo lo que prometimos pero hemos salvado al país, diciendo a Europa que la austeridad debe terminar”, se justifica al anunciar la convocatoria electoral.
Una vez encauzado el rescate de su país, el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, decidió dimitir y adelantar las elecciones para poner fin a la rebelión en Syriza, parte de cuyos diputados no aceptan los ajustes y recortes previstos, que fueron aprobados por una parte del partido de Tsipras y otra parte de la Oposición de centroderecha. “Sé que no logramos todo lo que prometimos pero hemos salvado al país, diciendo a Europa que la austeridad debe terminar”, se justifica el jefe de Gobierno de Grecia al anunciar la convocatoria electoral.
"Ustedes decidirán quién gobernará y quién negociará la reducción de la deuda", aseguró también Alexis Tsipras en un mensaje dirigido a todo el país. Los comicios se celebrarán previsiblemente el próximo 20 de septiembre, apenas ocho meses después de la llegada de Syriza al poder.
Así, pues, una vez solucionado lo más urgente de la crisis del corralito iniciada el pasado junio, a Tsipras le ha tocado intentar arreglar el desbarajuste político propiciado por la firma del tercer rescate con unas duras condiciones. Como era previsible, una profunda división interna en el partido del primer ministro no se hizo esperar.
La canciller alemana también tuvo que hacer frente a una rebelión en sus propias filas para aprobar el rescate de Grecia
Este jueves, Alexis Tsipras se reunió con sus más cercanos consejeros para evaluar todas las opciones sobre la mesa. Finalmente, en una comparecencia televisada, anunció su dimisión y propuso la convocatoria de elecciones generales.
No sólo ha habido problemas con el rescate en Grecia. La canciller alemana, Angela Merkel, ha tenido que hacer frente a una rebelión en sus propias filas para aprobar el rescate heleno.