En el mundo hay 62 millones de niñas que deberían estar en la escuela que no están
Y eso no es un accidente, advierte el autor. Es el resultado directo de barreras, pequeñas y grandes, que se encuentran en el camino de niñas que desean aprender.
Y eso no es un accidente, advierte el autor. Es el resultado directo de barreras, pequeñas y grandes, que se encuentran en el camino de niñas que desean aprender.
Este domingo 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer, un día para celebrar a mujeres y niñas valiosas a nivel mundial, y para volvernos a dedicar a defender los derechos fundamentales y dignidad de toda la gente.
Es por eso que, esta semana, Michelle y yo lanzamos una nueva iniciativa en un asunto que es cercano a ambos de nuestros corazones: la educación de las niñas.
Se llama “Dejen que las niñas aprendan”. La meta es ayudar a que más niñas alrededor del mundo vayan a la escuela y que se mantengan en la escuela. Hoy en día, hay 62 millones de niñas que deberían estar en la escuela que no están. Y eso no es un accidente. Es el resultado directo de barreras, pequeñas y grandes, que se encuentran en el camino de niñas que desean aprender.
Quizás las familias de esas niñas no pueden pagar las matrículas de la escuela. Quizás es demasiado grande el riesgo de sufrir un secuestro o un ataque o hasta ser matados por hombres que hacen cualquier cosa para hacer que las niñas no aprendan. O quizás no están en la escuela porque se espera que se casen y se conviertan en madres mientras aún son adolescentes, o incluso antes. En muchas partes del mundo, se sigue valorando más a las niñas por sus cuerpos que por sus mentes. Eso está simplemente mal. Y todos tenemos que hacer algo para detener eso.
Esa es la idea detrás de “Dejen que las niñas aprendan”. Estamos dejando en claro a cada país que es nuestro socio, o que quiera serlo, que tienen que tienen que tomar en serio aumentar el número de niñas en la escuela. Los diplomáticos y expertos de desarrollo ya se encuentran trabajando duro. Los voluntarios de los Cuerpos de Paz realizarán una función importante también. Y nos estamos asociando con ONGs, negocios y fundaciones para trabajar en nombre de niñas en todos lados.
Abordo este problema como el líder de la economía más grande del mundo, y como el Comandante en Jefe del ejército más poderoso del mundo y estoy convencido que un mundo en el que hay niñas educadas es un lugar más seguro, más estable y más próspero. Cuando las niñas reciben educación, sus futuros hijos gozan de más salud y mejores alimentos. Los salarios futuros aumentan, lo que a su vez fortalece la seguridad de las familias. El crecimiento nacional también obtiene un impulso. Y los lugares en donde se tratan a las mujeres y niñas como ciudadanos plenos e iguales tienden a ser más estables y más democráticos.