El debate sobre si en Galicia hay velocidad alta o alta velocidad es clave

La lucha por los grandes contratos internacionales de alta velocidad puede desatar ataques contra España, no todos ellos bien fundamentados ni bien intencionados. Un asunto, sin duda, delicado.

Primeros momentos tras el descarrilamiento del tren en Santiago.
Primeros momentos tras el descarrilamiento del tren en Santiago.

Julio González Pomar, presidente de Renfe, debe dar explicaciones cuanto antes. Cuanto más a fondo, mejor. Y una vez que se haya explicado, debe aceptar todas las preguntas. Nada muy distinto de lo aconsejable para el presidente de Adif, que parece ser más claro y elocuente, y la propia ministra de Fomento, Ana Pastor.

Para la ministra de Fomento son varios los frentes abiertos. Entre otras cosas, porque la tragedia ferroviaria de Santiago reduce las opciones de las empresas españolas para hacerse con la construcción del AVE entre Río de Janeiro y Sao Paulo, proyecto que ella sigue de cerca, especialmente tras su reciente viaje a Brasil. ¿La clave? Tener accidentes mortales resta credibilidad. Por eso adquiere tanta relevancia el aparente debate semántico sobre si en Galicia hay velocidad alta o alta velocidad.

En definitiva, la lucha por los grandes contratos internacionales de alta velocidad puede desatar ataques contra España, no todos ellos bien fundamentados ni bien intencionados. Un asunto, sin duda, delicado, al que no son ajenos los intereses políticos, económicos y mediáticos.

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