¿Se limitan los periodistas a informar, empezando por la noticia y desarrollándola?
El autor de este artículo, un periodista con mucho oficio, examina desde MUNDIARIO algunos ejemplos de lo que se dice, en boca de políticos, medios de comunicación y la digitalragia.
El autor, un periodista con mucho oficio, examina desde MUNDIARIO algunos ejemplos de lo que se dice, en boca de políticos, medios de comunicación y la digitalragia.
El pensamiento es la palabra y sin ésta no habría evolucionado. Hablar, puede hablar cada uno como se le antoje, pero no con precisa, rica y legítima propiedad. Sin que esto signifique cerrar los poros de la lengua a su enriquecimiento, mediante incorporaciones, aunque no demasiadas veces justificadas. Examinemos algunos ejemplos, en boca de políticos, medios de comunicación y la digitalragia.
Nosotros “no descartamos” que algún día dejen de “descartarlo” todo.
¿Por qué “se lo contamos a continuación”, cuando los periodistas deben limitarse a informar, empezando por la noticia y desarrollándola – sin “al pareceres” – en la medida de lo contrastado? Fuera de on the line, ¿qué es eso de “la meteorología me ha fastidiado las vacaciones”, “tengo que hacerme una analítica”, “voy a pasar un casting”, “ahora está iniciando otro romance”, “le dio la depre y necesita ayuda psicológica”, “pero ¿cómo te enteraste, si no lo sabía nadie? Por un guasá privado”, “neno, no te sé que le pasa a mi móvil”, “esto de la violencia de género es muy fuerte”, “lo de los gais es una conquista global, ahora en Estados Unidos también pueden contraer matrimonio hombre con hombre y mujer con mujer.
¿Y el destrozo de las preposiciones?: “El Gobierno cumplirá con su promesa”, “en honor a la mujer del año”, “mañana en la noche”…
“Eso sí”, ¿en qué otra época ha habido tantos “eventos históricos, míticos y de leyenda”?
Próximamente “les contaremos más, aquí, en esta columna de MUNDIARIO. No se lo pierdan. Adiós”.