De cómo una horma de zapato se puede convertir en una obra de arte
Cuando uno tiene la oportunidad de apreciar en Lledó Iluminación, de A Coruña (calle Monasterio de Caaveiro, 5) la colección Andante, de obras realizadas en el 2013, a partir de hormas de zapato, ratifica una vez más que la imaginación y la creatividad artísticas no tienen límites. Tras la iniciativa lanzada en el 2010, por el arquitecto gallego y alma mater del proyecto, Ramón Álvarez, que empezó como un juego entre amigos, ya en estas fechas ha adquirido una dimensión espectacular con más de 700 piezas donadas, donde se han sumado escultores, pintores, fotógrafos, arquitectos, diseñadores y músicos, de Galicia, de otras comunidades del estado español, Asia, Europa, y América.
En estos días y hasta el 1 de marzo, Andante está participando, por primera vez en el extranjero, en la 5ª edição da Bienal Internacional de Arte da Madeira, Portugal, con 42 piezas, gracias al interés de Manuel Barata, presidente de ese certamen, de Enriqueta Hueso Martínez y de los artistas de Andante.